Falta de vergí¼enza


No cabe otra calificación para aplicar a los trabajadores del Registro Nacional de las Personas que tratan de organizar su sindicato y en el Pacto Colectivo de Condiciones de Trabajo proponen que sus familiares tengan preferencia en caso de que la plaza que ocupan quede vacante por muerte, renuncia o incapacidad del empleado. Según los sindicalistas, se ha usado mal el término al decir que ellos tratan de heredar a sus parientes los cargos que actualmente tienen, pero justamente eso es lo que ellos proponen en el proyecto de pacto.


Si una petición así­ serí­a desvergonzada de parte de los trabajadores de una institución que funcionara como relojito suizo para el servicio público, cuánto más desfachatada resulta si proviene de una entidad de la que no se oyen sino quejas por el mal trato que se da a los ciudadanos que acuden a tramitar su documento de identidad. Se trata, sin duda alguna, de una entidad que es ejemplar por su incapacidad manifiesta para cumplir con la principal obligación de documentar a todos los ciudadanos guatemaltecos con un nuevo instrumento que venga a sustituir a la Cédula de Vecindad.

Puede culparse a los altos funcionarios que ejercieron jefaturas y puestos de responsabilidad en el Renap por el evidente descalabro, pero no escapan a esa situación empleados que se dedicaron de manera consistente a entrampar los procesos y a tratar de manera inadecuada a los usuarios. Basta ver las expresiones de todos aquellos que iniciaron el trámite de su DPI para darse cuenta que no abundan los casos de satisfacción sino que, por el contrario, el mal sabor quedó en la boca de prácticamente todos los que se acercaron a alguna de las numerosas oficinas del Renap.

Y si con ese expediente tan negro sobre sus espaldas todaví­a tienen el tupé, por no decir otra cosa, de pretender que los puestos que ocupan sean reservados para sus parientes en caso de que se produzca la vacante, no pueden esperar sino el repudio de la población del paí­s.

Repetimos que ni siquiera los empleados de dependencias que sean modelo de eficiencia y de calidad de servicio tendrí­an derecho de proponer en un pacto colectivo de condiciones de trabajo esa barbaridad de pretender que se herede a sus parientes el puesto mediante privilegios derivados única y exclusivamente de esa razón de parentesco. Quieren convertir al Renap en coto o reducto para ellos, no obstante que no existe siquiera transparencia sobre cómo cada uno de los hoy aspirantes a sindicalistas logró ganar la plaza.