Turquía, que acoge del 28 de agosto al 12 de septiembre la XVI edición del Mundial de básquetbol, tratará de conquistar el primer título de máximo nivel de su historia en uno de los deportes de más tradición y más popularidad del país.
Como en la vecina Grecia y en la mayoría de países mediterráneos, el deporte de la canasta es uno de los más seguidos.
El país otomano es una de las presencias habituales en las competiciones continentales, algo que no siempre ha encontrado reflejo en el Mundial, donde esta ocasión supone su tercera participación, tras 2002 y 2006.
En las citas internacionales, el principal éxito fue la plata conquistada en el Eurobasket de 2001, disputado precisamente en Turquía y donde sólo Yugoslavia (78-69) pudo frenarle, ya en la final.
En la última edición de la cita continental, el pasado año en Polonia, el equipo otomano ganó su grupo de la primera fase y rozó el pase a semifinales, pero terminó perdiendo con Grecia (76-74) en cuartos.
En los anteriores Mundiales, cayó en 2002 en el grupo de la segunda fase, mientras que en 2006 el equipo dirigido por el montenegrino Bogdan Tanjevic llegó a cuartos, su mejor resultado, donde Argentina ganó con autoridad (83-58) y cortó el sueño de luchar por las medallas.
A pesar de que la Euroliga sigue siendo la gran asignatura pendiente del país y el fútbol se mantiene como deporte rey, la pasión de los hinchas turcos por el básquetbol se ha acentuado en los últimos años.
Por ello, se espera un gran ambiente y respaldo popular en Estambul, Ankara, Esmirna y Kayseri, sedes de la competición.
Esta progresión en los últimos años se ha visto también ayudada por la huella turca en la mejor liga del planeta, la NBA estadounidense, donde Mehmet Okur hizo historia en 2004 al proclamarse campeón con Detroit Pistons y donde actualmente juegan figuras del equipo como Hidayet Tí¼rkoglu (Phoenix Suns) y Ersan Ilyasova (Milwaukee Bucks).
«Los vínculos entre nuestros países se han profundizado, y cada vez más estadounidenses de origen turco trabajan y tienen éxito en nuestro país. Y, como aficionado al baloncesto, aprecio que «Hedo» Turkoglu y Mehmet Okur jueguen bien», dijo el el presidente estadounidense Barack Obama hace un año.
Esas palabras, pronunciadas en una intervención ante el Parlamento turco, fueron recibidas con un sonoro aplauso y la prensa local presumió en los días posteriores del reconocimiento internacional de sus basquetbolistas.
La evolución del básquetbol en Turquía, que vivirá con el Mundial el principal evento deportivo disputado en el país, tiene su punto de partida hace más de un siglo, cuando en 1904 se disputó el primer partido en el Robert College de Estambul.
El primer club constituido como tal fue el Galatasaray Lisesi, en 1911, y dos años más tarde nació su competidor Fenerbahí§e.
En 1933 tuvo lugar el primer torneo oficial, pero la liga nacional se creó en 1966 y desde 2001 Fenerbahí§e y Efes Pilsen se han repartido la hegemonía en el campeonato.
A pesar de la baja por lesión de Okur, el equipo turco confía en poder brindar una alegría a su público en un Mundial muy especial para ellos. «No quiero hablar de favoritos, pero vamos a intentar hacer feliz a la gente», apuntó recientemente Tanjevic, confiando en el talento de sus muchachos.
La selección de Estados Unidos derrotó por un ajustado 86-85 a su par de España, ayer por la noche en Madrid, en un partido amistoso de preparación para el Mundial de Turquía-2010 de básquetbol entre dos de los grandes favoritos al título.
Dominadores durante gran parte del partido (45-33 a la mitad), los campeones olímpicos estadounidenses con nueva formación pero bien comandados por Kevin Durant (23 puntos) cantaron victoria «in extremis» tras una remontada épica en los últimos cinco minutos del vigente campeón mundial España.
El equipo español había ganado sus ocho partidos precedentes de preparación para el Mundial, que se disputa del 28 de agosto al 12 de septiembre en tierra turca.
Pero Estados Unidos, que había derrotado a España en la final de los Juegos de Pekín-2008 (118-107), puso en alerta a los ibéricos, que irán por una doble revancha ante EE.UU. en Turquía, donde además intentarán defender la corona, aunque sin su principal astro, el pivot de Los Angeles Lakers Pau Gasol.