El gobierno estadounidense de Barack Obama estimó unas 23 mil pérdidas de empleo por una moratoria en la perforación petrolera en aguas profundas antes de tomar esa decisión, luego del derrame en el Golfo de México, informó este sábado el Wall Street Journal.
Documentos federales consultados por el diario económico, presentados esta semana ante un tribunal en Nueva Orleans (sur), muestran que funcionarios gubernamentales evaluaron los costos económicos y consideraron las alternativas, dando cuenta así de las deliberaciones llevadas a cabo.
La decisión de una moratoria, que se tomó en el marco de la lucha contra la marea negra en el Golfo de México, causada por la explosión y el hundimiento de una plataforma de British Petroleum (BP) a finales de abril, se tomó el 12 de julio, tras la anulación de una moratoria anterior.
Los documentos muestran que el jefe de regulación de las perforaciones, Michael Bromwich, informó al secretario del Interior estadounidense, Ken Salazar, que una moratoria de seis meses supondría «la pérdida de empleos directos» a unas 9.450 personas, y podría afectar indirectamente a otras 13.797, indicó el diario.
Los documentos también muestran que uno de los asesores de Interior estaba preocupado a finales de junio por la cultura corporativa demasiado optimista de BP, informó el periódico.
La decisión de la moratoria se tomó finalmente porque la administración no confiaba en los equipamientos de seguridad en el sector petrolero, ni en el proceso de inspección del gobierno, dijo el diario.
Muchas críticas en contra de la moratoria, especialmente de residentes y legisladores en Luisiana (sur), la consideran asfixiante para la economía local.