Dificultades en investigación de extorsiones


Esta semana concluyen las funciones de la Unidad de Control de Maras, de la Policí­a Nacional Civil (PNC), que atendí­a denuncias relacionadas a extorsión. Unos 300 casos quedarán en espera, aunado a que los extorsionistas constantemente cambian de estrategia para delinquir.

Mariela Castañon
mcastanon@lahora.com.gt

Fuentes policiales indican que desde hace 15 dí­as dejaron de recibir denuncias, pues la Unidad desaparecerá próximamente, para entregar la información a la Unidad de Acción Nacional para el Desarrollo de las Pandillas (Panda), que recibe apoyo de la Embajada de Estados Unidos.

Según indican, unos 300 casos podrí­an quedar en espera, de los cuales 75 por ciento pertenecen a residencias y negocios, mientras que el 25 por ciento al transporte urbano y extraurbano, con la amenaza que los delincuentes cambian de estrategia para extorsionar a sus ví­ctimas.

Los investigadores serán trasladados a diferentes unidades de la División Especializada en Investigación Criminal (Deic) y no precisamente a Panda, así­ como a diferentes lugares de la capital e interior del paí­s.

Al ser consultado Nery Morales, portavoz del Ministerio de Gobernación (Mingob), indicó que no podí­a atendernos porque en pocos minutos participarí­a en una reunión.

Reseña

La Unidad de Control de Maras funcionaba en 2005 con el nombre de Cuénteselo a Waldemar, en 2007 como Antimaras y desde 2008 como Unidad de Control de Maras.

De 2009 a 2010, desarticularon 12 bandas de extorsionistas y capturaron a 423 delincuentes, entre ellos un buen porcentaje de pandilleros.