China se congratuló hoy de haber superado a Japón como segunda economía mundial, aunque reconoció que todavía tiene mucho trabajo por delante para sacar de la pobreza a decenas de millones de habitantes. Por su parte, Japón debe proteger ahora su frágil reactivación y aprovechar el dinamismo de su poderoso vecino aunque evitando depender de él, según los analistas.