La autoasignación de bonos del Tesoro en el Congreso de la República, supone que los diputados tienen el control de Q 320 millones para obras; sin embargo, esta asignación le corresponde a la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), lo que ha provocado rechazo por parte de algunos analistas, quienes critican que corrompe la asignación del presupuesto.
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Sectores políticos consultados afirman que no corresponde a los diputados la gestión sobre obras, no obstante un documento de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda del Congreso detalla cómo los techos presupuestarios fueron asignados.
Los departamentos a los que más fondos se asignaron fueron Guatemala, con Q148 millones; Huehuetenango, Q25 millones 500 mil; y Sacatepéquez, Q24 millones. Expertos señalan que tales decisiones podrían ocultar beneficios económicos personales.
«Es una práctica perversa, porque se aleja prácticamente de todo el proceso de planeación presupuestaria», lamentó Manfredo Marroquín, de Acción Ciudadana, quien resaltó que esta es la causa de obras de baja calidad y como consecuencia es un círculo de conflicto de intereses.
«La motivación de asignación de obras se convierte en algo personal y no de desarrollar la obra pública, sino de quedarse con la comisión de la obra», denunció Marroquín. Además a pesar que varios parlamentarios observan como normal la asignación, el representante de Acción Ciudadana recomienda que cualquier obra que esté fuera del ciclo presupuestario normal, debería quedar prohibida.
RESPETAR
Pedro Prado de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies) señala que los diputados debieron respetar los criterios técnicos de Segeplan, porque es quien tiene que planificar la distribución de obras y lo proyectos de inversión.
El analista de Asies recomienda a los legisladores respetar las instancias correspondientes y así promover el ejercicio de la transparencia. «El objetivo que sea transparente, es mejorar la calidad del gasto público», reiteró Prado.
En cuanto a qué medidas se tendrían que tomar para evitar la autoasignación de obras, el representante de Asies dijo que «es difícil», pero solicita a la Comisión de Transparencia del Congreso que rinda cuentas de: ¿por qué se seleccionaron esos recursos? y ¿cuál será su fin de inversión?.
De acuerdo con los documentos del Congreso, el listado por obras y montos detalla que el departamento de Guatemala tiene 45 obras asignadas por Q148 millones; Huehuetenango, 25 obras por Q27.5 millones; Escuintla, nueve obras por Q16 millones; San Marcos tiene proyectos por Q12 millones; y Quiché, 10 obras por Q10 millones.
Otros quedaron solo con Q2 millones cada uno y todos los departamentos suman más de 213 proyectos por Q320 millones.