Antigua no puede esperar


La sociedad antigí¼eña ha logrado unificar criterios y esfuerzos llevando a feliz término la formulación de lí­neas estratégicas que contribuyan a que la Ciudad Colonial continúe siendo reconocida como Patrimonio de la Humanidad pero, además, que se garantice un nivel de vida digno de sus habitantes y visitantes, promoviendo la conservación y desarrollo armónico.

Edwin Marroquí­n Navas
enavas1313@yahoo.com

Para nadie es un secreto el deterioro que ha sufrido la ciudad. Las agrupaciones civiles han manifestado que dicho deterioro es provocado por la falta de aplicación correcta de la Ley Decreto 60-69, que adolece de reglamento general y no está adecuada a la realidad.

Y es que desde octubre de 2009 el Consejo Cí­vico de Vecinos de la Antigua Guatemala convocó a diferentes sectores de la Sociedad Civil a participar en discusiones a aunar esfuerzos dirigidos a llegar a consenso en cuanto a la necesidad de modificar la actual Ley de Protección de la ciudad o promulgar la emisión de una nueva ley.

Sin duda que este asunto, que es de interés tanto para antigí¼eños, como para no antigí¼eños que comulgan con la protección de la Antigua Guatemala, ha sido objeto de debate desde hace años con el fin de propiciar cambios en la legislación, que garanticen la conservación de la ciudad.

El miércoles, recién pasado, varios dirigentes antigí¼eños representantes de CONCIVE, Asociación de Arquitectos, Salvemos Antigua, Agrupación Ixim, Cocodes Alcaldes Auxiliares, Asocis, Fundación Nahual, Barrio Tanque la Unión y Multisectorial Civil entre otro llegaron al Congreso de la República y presentaron las Reformas a la Ley Protectora de la Ciudad de la Antigua Guatemala.

Entre las reformas, que de hecho plantearon varias, destaca la del Artí­culo 1, el cual busca que el Consejo quede conformado por siete miembros, quienes deberán residir en el municipio de Antigua, destacando la inclusión de un representante de la sociedad civil antigí¼eña designado de entre las asociaciones legalmente constituidas que hayan demostrado trabajo en la conservación y desarrollo y de un miembro representante de las aldeas de la Antigua, designado de entre el seno del Consejo Municipal de Desarrollo.

Destacando, además, que los miembros del Consejo, salvo el Alcalde de la Antigua Guatemala, durarán en el ejercicio de sus funciones cuatro años, sin derecho a ser nombrados nuevamente, y solo podrán ser separados de sus cargos por las causas que determine la ley. En ausencia justificada del Alcalde, lo sustituirá en su lugar el Concejal Primero.

Por su riqueza de monumentos o arquitectura, ubicación geográfica entre volcanes y montañas es necesario protegerla y, además, por ser uno de los centros turí­sticos de mayor atracción en nuestro paí­s, bien vale la pena que los diputados al Congreso de la República no dejen para la próxima legislatura algo tan urgente.

* Se creen artistas.- ¿Por qué será que los presentadores y presentadoras de noticias se creen artistas de cine? En incontables oportunidades meten la pata cuando su único esfuerzo es leer bien lo que periodistas profesionales han escrito.

* Fumadero.- Para nadie, que circula por el parque Centenario, es un secreto que allí­ se ha convertido en un fumadero de esa hierba que da risa. Es bueno que se estén recuperando los espacios y haya arte, pero es necesario que este lugar deje de ser un fumadero.

* ¡Bien fregados! – Los artistas de grupos estatales y maestros de arte, están tan fregados, pero tan fregados que esa expresión de «trapos de cucaracha» es poco para el calvario que están sufriendo.