La cantante británica Amy Winehouse parece haber vuelto a las andadas. Después de un tiempo en que nada se ha sabido de ella, la intérprete inglesa reapareció públicamente en el club nocturno The Kyashii Club en Covent Garden de la capital del Reino Unido. Después continuó la fiesta en The Runaway Club en Holdorn y volvió al Kyashii.
Winehouse, enfundada en un vestido rosa fucsia chicle, estaba en un estado tan ebrio que tuvo que ser ayudada y conducida a casa por sus guardaespaldas.
La cantante de éxitos como «Back to Black» parece no poder salir del pozo sin fondo en que ha convertido poco a poco su vida y cuesta cada vez más creer que la mujer que aparece en las imágenes sea la primera artista británica ganadora de cinco Grammys.