El país está perdiendo Q2 mil 200 millones anuales por la depredación de sus bosques y la ilegalidad por tráfico de especies y productos forestales, alertó Josué Morales, gerente del Instituto Nacional de Bosques (Inab).
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El funcionario explicó que los factores siguen siendo el cambio de uso forestal por la ampliación de las fronteras agrícola, agropecuaria, ganadera, y que cada vez más se utilizan espacios para crear proyectos que se transforman en área urbana.
Asimismo, han identificado que el consumo como madera o leña es significativo y que arrasa con los bosques porque casi 80% de la población guatemalteca utiliza leña.
Los problemas que causan ese impacto al ambiente se sienten con mayor fuerza sobre los bosques de Petén, Izabal y en el occidente del país, debido a que no se promueve la legalidad a pesar que hay legislación, dijo Morales.
LA LEY
El jefe del Inab destacó que las leyes existen pero falta la coordinación interinstitucional para lograr los controles de los depredadores o traficantes de madera.
En Guatemala persiste el robo de productos forestales y hay que combatirlo de manera frontal pero de forma coordinada, reiteró Morales, resaltando que el vicepresidente de la República, Rafael Espada, coordina un plan para contrarrestar el problema.
Las acciones nacionales se tienen que emprender de manera conjunta, no solo el Consejo de íreas Protegidas (Conap), ni solo el Instituto Nacional de Bosques (Inab), porque es responsabilidad del Ministerio de Ambiente, Ministerio de Agricultura y deberían incorporarse el Ministerio Público y el Organismo Judicial, resaltó la autoridad del Inab.
ONU
Gabriel Heredia, presidente en funciones del Organismo Legislativo, recibió a Emmanuel Ze Meka, representante de la Organización de Naciones Unidas para la Internacional de Bosques Forestales, quien consultó sobre el avance de la ratificación del convenio para proteger especies forestales.
Heredia dio a conocer al funcionario internacional, que dicha ratificación se encuentra en la fase de primera lectura pero podría seguir aplazada, debido a una agenda atrasada por el receso parlamentario en temas de Reconstrucción, leyes de Seguridad y Justicia entre otras.
Emmanuel Ze Meka explicó que con la ratificación del Convenio Internacional, el país puede acceder a asesorías, estudios, inversión y otros recursos que puedan contribuir a mantener la sostenibilidad de los recursos forestales que se ven amenazados.
INCENTIVOS
El gerente del Instituto Nacional de Bosques refirió que el Estado ha promovido bosques sostenibles y controlados certificados en Petén, para proveer productos legales que salen de zonas que mantienen el equilibrio de la naturaleza.
Con el Convenio ratificado por el Congreso, el Estado podría adquirir fortalecimiento de lo que ya se hace con los bosques sostenibles, se puede intercambiar experiencia con otros países, atraer industria forestal moderna, capacitación y con ello favorecer a las comunidades y a los pequeños y medianos productores de productos forestales, explicó el titular del Inab.
Por ello, Morales reiteró la necesidad que se fomenten bosques energéticos y el lícito comercio de recursos forestales que ahora es adverso con la transportación de productos maderables sin control mientras se beneficia únicamente la industria, pero el país solo obtiene destrucción del ambiente.
La Organización Internacional de Bosques Tropicales de la ONU, a través de su representante Emmanuel Ze Meka, se retiró con la esperanza que sea ratificado el Convenio de Maderas Tropicales e iniciar una nueva etapa para proteger los bosques del país.