Dos temas. Uno, aunque quedó en la tercera casilla destaca la pésima actuación de la Selección Nacional de fútbol de Guatemala en la novena edición de la Copa de Naciones de la Uncaf, que continúa dejando en evidencia las debilidades de la defensa, el mal manejo del balón, que en esta ocasión se sumó a la catastrófica delantera que no anotó ni un solo gol (Carlos Quiñónez, 1 ante Nicaragua; Gustavo Cabrera, 1 contra Belice y Claudio Albizuris, 1 ante El Salvador).
Ojalá que para la Copa de Oro se programe con más tiempo el trabajo con los jugadores, para que haya mayor y mejor entendimiento en el terreno de juego y que Hernán Darío Gómez piense en la renovación de una buena punta, mezclada con juventud y experiencia.
Si se mejora en la Copa de Oro, se debiera de tomar el riesgo de comenzar a soñar en la cita Mundialista de Sudáfrica 2010, de lo contrario, quién sabe.
Dos. Bien por el programa de la «No violencia en los estadios» que ha emprendido la Liga de la Primera División del país. Durante esta temporada (2006-2007) son menos las sanciones y multas que se han impuesto a los clubes de la Primera por la poca seguridad en los estadios, así como lo irrespetuoso de algunos malos aficionados que tiran objetos a la cancha cuando se está jugando.
Aún así, el último incidente entre el deportivo Nueva Concepción y Antigua fue la gota que derramó el vaso e hizo que el Comité Ejecutivo de la Primera División iniciara dicho programa, que pretende lamentar incidentes más fuertes en el futuro, donde tengan que salir afectados dirigentes, árbitros, entrenadores, jugadores y hasta la misma fanaticada.
Esperamos que el proyecto sea para largo y que cumpla con su cometido. Que en el primer obstáculo no se quede en el camino, como lo señaló el mismo presidente de la Primera División, Gustavo García, al hablar sobre el proceso de selecciones, sino que siga adelante para el bien de todos.