La secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, llegó hoy a Israel, procedente de Irak donde realizó una visita inesperada, para intentar relanzar las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes.
La jefa de la diplomacia estadounidense tiene previsto celebrar un encuentro tripartito con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abas, el lunes en Jerusalén.
Tras su llegada a Tel-Aviv, Rice se dirigió inmediatamente a la ciudad santa para un encuentro con su homóloga israelí, Tzipi Livni.
También tiene previsto entrevistarse por separado el domingo con Olmert y Abas antes de reunirlos en un gran hotel de la ciudad santa con la esperanza de reactivar las negociaciones de paz israelo-palestinas, estancadas desde hace siete años.
La secretaria de Estado desea proponer durante esas entrevistas con israelíes y palestinos que se discutan las líneas de un futuro Estado palestino.
Este tema dejó de ser tratado al más alto nivel desde que el ex presidente estadounidense Bill Clinton reunió a ambas partes en Camp David en 2000, sin éxito.
Rice ya anunció en los últimos meses la existencia de una «nueva apertura» en el proceso de paz entre Israel y los palestinos, que incluiría la creación de un Estado palestino independiente, y calificó la reunión de este lunes como un primer paso para acortar la brecha.
Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, conversó el viernes por teléfono con Olmert y con el rey Abdalá de Arabia Saudí, según informó la Casa Blanca.
Bush y Olmert hablaron sobre la cumbre tripartita y los «recientes acontecimientos en los asuntos políticos palestinos», cuyos dirigentes se preparan para formar un gobierno de unidad nacional, indicó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon Johndroe.
A pesar de todo, Washington sigue siendo prudente.
La reunión de Jerusalén «es el inicio de un diálogo», dijo el jueves el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Tanto Abas como Olmert se encuentran muy debilitados por los problemas internos que aquejan a sus respectivos pueblos.
Israel desea «obtener precisiones sobre la línea de conducta del nuevo gobierno palestino» y, sobre todo, saber si «cumplirá las condiciones del Cuarteto (Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y la ONU)», declaró a la AFP Avi Pazner, portavoz del gobierno.
«Les diremos a estadounidenses e israelíes que deben darle una oportunidad a este gobierno», explicó por su parte el vocero del presidente palestino, Nabil Abu Rudeina.
Abas y el jefe en el exilio de Hamas, Jaled Mechaal, acordaron el 8 de febrero formar un gobierno de coalición entre el movimiento islamista y el partido moderado Fatah, que dirige el presidente, tras una crisis política que provocó enfrentamientos mortales en la franja de Gaza en los últimos meses.
El primer ministro palestino designado, Ismail Haniyeh, de Hamas, comenzó este sábado las consultas para la formación de la coalición gubernamental con Fatah.
El plan de Rice, dado a conocer a principios de febrero, es superar los temas de seguridad que bloquean las negociaciones israelo-palestinas desde hace años y lograr que las partes negocien los límites de un futuro Estado palestino.