Ocho meses más en Haití­


Apoyo. Cascos azules de la ONU realizan labores sociales en uno de los barrios más pobres de Puerto Prí­ncipe.

El Consejo de Seguridad decidió hoy prorrogar la Misión de la ONU para la Estabilización en Haití­ (MINUSTAH) por ocho meses más hasta el 15 de octubre, y expresó su intención de seguir renovando su mandato en el futuro.


La autorización se contempla en una resolución, que fue aprobada unánimemente por los quince miembros del Consejo, en la que se reconoce los avances en el terreno polí­tico, aunque se alerta que la situación en Haití­ sigue representando una amenaza a la paz y seguridad en la región.

En el documento, se pide al secretario general, Ban Ki-moon, que elabore un informe sobre la implementación del mandato de la MINUSTAH, en el que incluya una evaluación detallada de los riesgos de seguridad, los desafí­os y prioridades que afectan Haití­.

Ban recomendó en su último informe prorrogar por un año más el mandato del operativo de paz, en lugar de la práctica habitual de seis, para asistir al gobierno en el área de la seguridad y en la consolidación de las instituciones del paí­s.

China, miembro permanente del Consejo con derecho a veto, se opuso a la extensión de 12 meses, con lo que se llegó a una decisión de compromiso de prorrogarla por ocho meses.

El embajador chino ante la ONU, Wang Guangya, explicó que su oposición a un mandato más largo se debe a que la MINUSTAH debe ajustarse y actualizar sus funciones, después de los avances que ha experimentado el paí­s caribeño.

«Las operaciones militares no pueden ser una estrategia a largo plazo. Se debe prestar la atención adecuada a la reconciliación polí­tica nacional», declaró.

Para el diplomático chino, la resolución «no es lo suficiente equilibrada y exhaustiva», pero espera que los miembros del Consejo aborden algunas de sus preocupaciones que no fueron plasmadas en el documento en la próxima reunión sobre el asunto.

También subrayó la importancia de que Ban elabore un informe sobre los reajustes de la misión en el futuro, con la reducción de efectivos, ante la insuficiencia de soldados en otros operativos de paz de la ONU.

Fuentes del Consejo, sin embargo, indicaron que la razón para esta oposición china a una extensión de un año de la MINUSTAH es en reacción a la decisión del gobierno de Haití­ de reafirmar sus lazos diplomáticos y comerciales con la isla de Taiwán, cuya soberaní­a reclama China.

El embajador de Panamá, Ricardo Alberto Arias, lamentó que no se haya logrado una extensión de doce meses, en contra de lo recomendado por Ban y por el Grupo de Amigos de Haití­.

Consideró que el mandato de la MINUSTAH deberá renovarse cuando finalice, y que doce meses hubiera demostrado el compromiso internacional hacia el desarrollo y la pacificación del paí­s.

«Los avances en Haití­ dependen del apoyo de la ONU y de los paí­ses de la región», señaló.

En la resolución aprobada, se constata los avances tras las elecciones nacionales, municipales y locales del 2006, a la vez que se hace un llamamiento para que se continúe con un diálogo polí­tico inclusivo y la reconciliación nacional en el paí­s.

Se reconoce los desafí­os que todaví­a existen por delante, entre ellos la reforma del sector de la seguridad, la consolidación del estado de derecho y sus instituciones, así­ como el desarrollo económico y social.

Del mismo modo, se reafirma que la responsabilidad principal para estabilizar el paí­s es del Gobierno haitiano, a quien le insta que aproveche el apoyo internacional que se le ofrece para reforzar su autoridad, especialmente fuera de la capital, Puerto Prí­ncipe.

En este sentido, se solicita a la MINUSTAH que asista a las autoridades haitianas en su cometido de reformar el cuerpo de la policí­a nacional y el sistema judicial, con un especial hincapié en la protección de los derechos humanos.

El Consejo, asimismo, exhortó en el documento a las agencias de la ONU a acelerar los programas humanitarios y de desarrollo para mejorar la condición de vida de los haitianos, así­ como impulsar los planes de desarme y desmovilización de individuos y grupos armados.

Los miembros del Consejo condenaron enérgicamente en la resolución que adoptaron cualquier ataque al personal de la MINUSTAH y los trabajadores humanitarios, así­ como deploraron la ola de violencia, secuestros y abusos sexuales contra niños.

La MINUSTAH, que se desplegó tras el derrocamiento y salida del ex presidente Jean Bertrand Aristide, cuenta con 7.510 militares y 1.752 policí­as, y de estos efectivos, el 80 por ciento proceden de paí­ses de Latinoamérica.

Siguen los problemas

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras contabilizó seis muertos y 63 heridos de bala en Haití­ en poco más de un mes en enfrentamientos entre bandas armadas y los cascos azules de la ONU, según un recuento enviado a la AFP.

«Desde el comienzo de las operaciones lanzadas por la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití­ (Minustah) en diciembre del último año, hemos atendido a decenas de personas, y seis murieron en nuestro hospital», declaró Fabio Pompetti, médico jefe de la organización en Haití­.

La organización mantiene con médicos haitianos un hospital en Cité Soleil, una barriada de 300.000 habitantes en Puerto Prí­ncipe, controlada por bandas armadas.