Las ventas minoristas bajaron en Estados Unidos en mayo, contra todo lo esperado, luego de siete meses consecutivos de alza, según cifras publicadas este viernes por el departamento de Comercio.
En relación a abril bajaron 1,2%, (en datos corregidos de variaciones estacionales), indicó el departamento de Comercio, cuando los analistas estimaban que subirían 0,2%, según la mediana de sus previsiones.
Comercio revisó al alza en 0,2 punto porcentual la previsión del mes anterior, a 0,6%.
El índice de ventas, que incluye las ventas minoristas y el sector de la gastronomía, es muy seguido en Estados Unidos, porque permite tener una idea primaria de la evolución del consumo de los hogares.
La caída de las ventas minoristas fue determinada por los sectores más sujetos a fuertes variaciones de un mes al otro: las de las estaciones de servicio, cuyas ventas se redujeron en el marco de una caída de los precios del combustible), automóviles y materiales de construcción.
Varios analistas destacan que sin esos tres sectores, el indicador del departamento de Comercio hubiera aumentado 0,1%. El aumento, no obstante, sigue siendo significativo (6,9%) respecto de su nivel de mayo de 2009, cuando Estados Unidos sufría los últimos espasmos de la recesión.
«Las ventas minoristas seguirán creciendo a lo largo de este año y de 2011», estima Alistair Bentley, economista del grupo de servicios financieros TD Bank.
Varios analistas estiman que las cifras de Comercio son coherentes con un aumento del consumo del orden del 3% en términos anualizados en el segundo trimestre y con el hecho de que el índice de confianza de los consumidores elaborado por la Universidad de Michigan aumentara a su nivel más alto desde enero de 2008.
Los gastos de los hogares son el motor de la economía, y ello debería contribuir a sostener el crecimiento.