La iniciativa fue tomada por un maestro corsetero, Sylvain Nuffer, que lanzó, o más precisamente relanzó, el corsé para hombres hace unos cuatro años. «Como hombre, tenía la frustración de no disponer de muchas opciones en materia de moda», explica Nuffer en ocasión de la exposición «El corsé de ayer y de hoy», organizada en París por una asociación de apoyo a los oficios artesanales.
«Hice un corsé para mí, y éste hizo que vinieran otros», agrega Nuffer.
En realidad, el corsé masculino no es una novedad. «Tiene más de cuatro siglos», recalca Sylvain Nuffer, indicando que antaño lo utilizaban los jinetes para proteger su columna vertebral. Más tarde, lo utilizaron los miembros de la orden filosófica de los sansimonianos: una vestimenta «simbólica de la solidaridad», puesto que se necesitaba la ayuda de alguien para anudarlo en la espalda.