La situación política en Haití fue examinada el lunes en Lima por representantes de los nueve países de Latinoamérica integrantes de la Misión de estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah).
La reunión del «mecanismo 2×9» se desarrolló en momentos que se registran dificultades en la sede de la ONU en Nueva York para lograr consenso sobre la renovación del mandato de la Minustah.
«Perú quiere una renovación por un año, esperemos que salga un mensaje firme en ese sentido de la reunión», dijo a periodistas el canciller peruano José García Belaunde al arrancar la sesión.
Participan en la cita el representante especial del secretario general de la ONU en Haití, Edmond Mulet, y los vicecancilleres y viceministros de Defensa de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay, que aportan tropas a la Minustah.
Los viceministros de Relaciones Exteriores y de Gobierno y Justicia de Panamá, también asistieron. Panamá es junto a Perú, uno de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
El objetivo del encuentro es respaldar el mandato de la Minustah, que ha recibido críticas de la oposición en Haití, y pronunciarse sobre la presencia física de la Misión en ese país caribeño donde intenta contribuir a la estabilidad interna.
Perú y Panamá se pronunciaron la semana pasada por renovar por uno año más la presencia de la misión, aunque otros países desean que sea sólo por seis meses.
El ministro peruano de Defensa, Allan Wagner, dijo a periodistas que su país y Chile proyectan realizar tareas conjuntas de desarrollo social y humanitario en Haití, primera etapa de futuras cooperaciones militares con la ONU.
«Estamos buscando crear sinergias y, al mismo tiempo, ganar experiencia de trabajo conjunto. Todo esto con vista a la Fuerza de Paz Combinada Peruano-Chilena que hemos acordado crear para participar, a través de ellas, en las operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas», declaró Wagner.
En la cita, Perú reiteró su propuesta de enviar a Haití un batallón de ingenieros para trabajar de manera conjunta con el enviado por Chile en faenas de reconstrucción.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, también figura entre los asistentes.
Los representantes abordaron además el tema de la cooperación regional a favor del desarrollo económico e institucional de Haití, el país más pobre de América.
El mecanismo «2×9» surgió en mayo de 2005 para que los países de América Latina involucrados en la Minustah pudieran mantener un diálogo para la elaboración de propuestas y la coordinación de acciones destinadas a mejorar la situación de seguridad, gobernabilidad y desarrollo en Haití.
Según Lima, Haití es un caso emblemático de cooperación internacional para la preservación de la democracia y los derechos humanos, la consolidación institucional y la creación de condiciones de desarrollo político, social y económico.
La labor de la Minustah fue blanco de críticas el miércoles pasado por parte de miles de partidarios del ex presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide, que se manifestaron en Puerto Príncipe a favor del retorno de su líder desde su exilio de Sudáfrica.