La dictadura militar vista por un niño


«El año en que mis padres se fueron de vacaciones», del brasileño Cao Hamburger, estrenada hoy en el Festival Internacional de Cine de Berlí­n, relata a través de los ojos perplejos de un niño de 12 años las violaciones perpetradas por la dictadura militar de Brasil en la década de 1970.


La primera pelí­cula latinoamericana de las dos que compiten en este festival, que se realiza del 8 al 18 de febrero, fue acogida con aplausos en la proyección previa para la prensa hoy en el palacio del festival.

El próximo martes 13 será estrenada en la Berlinale «El otro», de Ariel Rotter (Argentina), con Julio Chávez («El custodio», premio Alfred Bauer 2006) como protagonista.

En total compiten 22 pelí­culas por el Oso de Oro y los Osos de Plata del certamen, cuya sección oficial presenta asimismo otras cuatro pelí­culas fuera de concurso.

Mauro, de 12 años, es hijo de un matrimonio de intelectuales universitarios. Su madre católica y su padre judí­o huyen de la dictadura militar. Pero el niño no lo sabe.

Cao Hamburger, nacido en 1962 en Sao Paulo y hoy director de varias series de televisión para chicos, tení­a 7 años en 1970, al igual que otros 18 millones de niños brasileños en el aquel periodo turbulento de la historia de ese paí­s sudamericano.

Brasil se convertirí­a entonces en tricampeón mundial, derrotando a Italia en México, y Pelé convertirí­a su gol número mil.

Todos los chicos estaban preocupadí­simos entonces por coleccionar figuritas (cromos) de la selección «canarinha». Y era muy difí­cil conseguir las 22: Pelé, Tostao, Rivelino, Jairzinho…

Sin embargo, la «figurita» más difí­cil no formaba parte del álbum de las estrellas de aquel Mundial. El dictador de turno, el general Emilio Garrastazu Medici, integraba otra nómina, sólo conocida por los adultos.

Los niños no lo sabí­an, y por eso Hamburger trata de esclarecer en «El año en que mis padres se fueron de vacaciones» a los que fueron chicos en aquella época, para que tomen conciencia de los actos de los que también fueron ví­ctimas.

«Hay un montón de gente que está de vacaciones, igual que tus padres», dice el «subversivo» Italo (Caio Blat) al pequeño Mauro (el debutante Michel Joelsas), confuso por haber sido arrancado de su hogar en Belo Horizonte y abandonado en la casa de su abuelo paterno en Sao Paulo.

El barrio papulista de Bom Retiro, donde viven judí­os, italianos, griegos y árabes se convierte en elemento esencial en esta trama. En el fondo es esta una historia sobre la solidaridad y la tolerancia en un mundo multicultural, y por eso aleccionador para públicos de todas las edades y orí­genes.