Europa confió el lunes en que el inédito mecanismo de 750 mil millones de euros aprobado para socorrer a los socios en apuros de la Eurozona entierre los temores que pesaron sobre la moneda única en los mercados, cuya primera reacción fue un claro rebote al alza.
«Creo que es el principio del fin» de la especulación contra el euro, declaró en Bruselas el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel íngel Moratinos, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea (UE).
«Es la mayor respuesta que ha dado la UE frente a los especuladores y espero que lo entiendan así», reafirmó Moratinos, en alusión al mecanismo acordado en la madrugada del lunes en Bruselas por los ministros europeos de Finanzas.
«El acuerdo garantizará el fracaso de cualquier intento de debilitar la estabilidad del euro», aseguró por su parte el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
La confianza mostrada por los líderes europeos en la eficacia y solidez del mecanismo financiero, en el que participará el Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluirá una acción concertada de los principales bancos centrales del mundo, encontró eco en la evolución de los mercados en las primeras horas.
Después de acumular una semana de pérdidas, las bolsas europeas se contagiaban de un clima de euforia: hacia las 10H00 GMT, el parqué de Madrid se disparaba 11,79%, Lisboa 9,77%, París 8,24% y Fráncfort 4,50%.
Las bolsas asiáticas cerraron también con ganancias, si bien más modestas.
El euro recobraba por su parte el aliento tras hundirse a su nivel más bajo en 15 meses y se cambiaba por encima de 1,30 dólares, en clara alza respecto a su cierre a 1,2759 dólares el viernes en Nueva York.
Otro frente en el que el plan europeo parecía revertir la tendencia hacia el abismo era el del mercado de emisiones de deuda soberana, ya que el rendimiento de las obligaciones de Estado griegas a diez años caían espectacularmente, estableciéndose a 6,8%, contra más de 12% el viernes.
Pero la pregunta subyacente es si esta tendencia alcista es sinónimo de que Europa consiguió arrancar de cuajo los temores a una crisis de deuda soberana en la zona euro y blindarse ante los ataques de los especuladores.
El mecanismo financiero aprobado por los 27 no tiene precedentes: consiste en un paquete de 440.000 millones de euros en préstamos y garantías por parte de los Estados de la Eurozona, a los que se añaden hasta 250.000 millones de euros del FMI y 60.000 millones de la Comisión Europea.
Su aprobación no tiene por qué traducirse en un desembolso real, pero estará ahí para ser prestado a los países con riesgo de quiebra.
El Banco Central Europeo (BCE), así como los bancos centrales de la región, empezaron además el lunes a comprar emisiones de deuda a los Estados, un gesto inédito que equivale a prestar dinero a los gobiernos.
También los principales bancos centrales mundiales, incluido el BCE y la Fed estadounidense, anunciaron una acción concertada, mejorando sobre todo el suministro de dólares a los bancos europeos.
Este paquete de medidas es un «gran paso adelante», declaró el director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn, al llegar a Basilea (Suiza) para una reunión de los presidentes de los bancos centrales.
Alemania en cambio limitó el entusiasmo: el fondo aprobado va a «reforzar y proteger al euro», pero la Eurozona debe «atacar los problemas desde la raíz» y fortalecer la disciplina presupuestaria, advirtió la canciller, Angela Merkel.
Después de que Grecia se hundiera en una crisis presupuestaria, forzando a la Eurozona y al FMI a aprobar un rescate internacional, los riesgos de contagio se propagaron a otros países fuertemente endeudados como España y Portugal, hasta el punto de que el futuro de la Eurozona pareció pender de un hilo.
Merkel saludó los anuncios de España y Portugal de acelerar sus planes de reducción del déficit público, al estimar que constituyen un «mensaje importante en dirección a los mercados».
El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, presentará el miércoles ante el parlamento las medidas específicas para ahorrar hasta 15.000 millones de euros suplementarios hasta 2011, según la prensa española.
No obstante, por ahora, España «no se plantea recurrir» al mecanismo financiero, indicó el domingo la ministra de Economía, Elena Salgado.
CREACIí“N DE UN «MECANISMO DE ESTABILIZACIí“N EUROPEO»
– PRí‰STAMOS DE LA COMISIí“N EUROPEA DE HASTA 60 MIL MILLONES DE EUROS para los países de la zona euro en dificultades, a cambio de políticas de ajuste.
Para ello, la Comisión emitirá en los mercados con una garantía del presupuesto comunitario.
Este instrumento es posible por un artículo del tratado europeo que prevé que la Unión Europea (UE) puede acordar una ayuda financiera a un Estado por «acontecimientos excepcionales».
Tal mecanismo existía hasta ahora para los países de la UE que no forman parte de la zona euro pero no para los del eurogrupo.
– UN SISTEMA DE PRí‰STAMOS Y GARANTíAS DE HASTA 440 MIL MILLONES DE EUROS
Los Estados miembros de la zona euro crearán una entidad especial para endeudarse en los mercados («Special Purpose Mechanism»), con una garantía aportada por los Estados de la zona euro proporcional a su participación en el capital del Banco Central Europeo (BCE).
«Decidimos crear una entidad que podrá endeudarse por un total de 440.000 millones de euros», y que «será garantizada por los Estados de la zona euro», explicó el ministro luxemburgués de Finanzas, Luc Frieden.
La ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, indicó que las garantías también podrían ser ofrecidas por «Estados voluntarios fuera de la zona euro», de los cuales Suecia y Polonia.
– EL FMI PODRíA APORTAR UNA PARTICIPACIí“N ADICIONAL DE 250.000 MILLONES DE EUROS
«El FMI debería proveer al menos la mitad de la contribución de la UE», es decir unos 250.000 millones de euros «a través de sus líneas de crédito habituales», según un comunicado final de los ministros.
MEDIDAS EXCEPCIONALES DEL BCE
La entidad europea anunció «intervenciones en el mercado de emisión de deuda privado y público de la zona euro», sin precisar en lo inmediato qué forma tomaría.
Una acción concertada del BCE y de los bancos centrales de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y Suiza fue instaurada para facilitar el suministro en dólares a los bancos de la zona euro.
ACELERACIí“N DE LA REDUCCIí“N DE Dí‰FICITS, NUEVAS MEDIDAS DE AJUSTE DE ESPAí‘A Y DE PORTUGAL
Los ministros de Finanzas acordaron que los «planes de consolidación fiscal y reformas estructurales deben ser acelerados allí en donde se justifica», indica el comunicado.
Lisboa y Madrid prometieron «acelerar» las medidas de reducción del déficit público para 2010 y 2011 y presentarán los detalles en la próxima reunión de ministros europeos de Finanzas el 18 de mayo.