Porqué ver, oí­r y callar en el clavo del transporte urbano


Hemos visto primeras planas, extensos artí­culos, columnas de opinión y campos pagados refiriéndose al sistema prepago, a la enorme compra de 3,500 unidades de autobuses brasileños, a la concesión por 25 años a tí­tulo de monopolio del servicio o rutas de transporte urbano y a la insolvencia e inexistente justificación que el transporte urbano continúe en manos de quienes lo han tenido sin mejorarlo ni adecuarlo a la necesidad del usuario en los últimos 50 años.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

Aunque nadie puede decir que no ha oí­do y visto todos los planteamientos no se ha oí­do respuestas adecuadas, explicaciones concretas que justifiquen y convenzan porqué debe continuar un multimillonario subsidio de Q319 millones anuales provenientes de los impuestos a favor de personas y empresas privadas.

 

No se ha escuchado explicación de porqué los impuestos deben pagar el sistema prepago y también porqué comprar y pagar los 3,500 autobuses, porqué la adquisición no se hizo de forma pública. Tampoco se ha escuchado que se contradiga que los autobuses son de tecnologí­a antigua, igual a los buses que compró í“scar Berger como alcalde, ni mucho menos porqué se pagará el doble del precio que ese tipo de autobuses tienen en el mercado mundial.

 

Hemos oí­do y visto en los campos pagados argumentos precisos y contundentes, evidenciando que quienes redactaron y plantearon la información técnica, financiera y de precios son personas que sí­ conocen muy bien el diseño y fabricación, la comercialización y el financiamiento de vehí­culos. Aunque no pongan sus nombres como firmantes, no hay duda que sí­ son personas versadas y documentadas en el tema.

 

Otra interrogante es ¿por qué el Ejecutivo, el Ministerio de Finanzas y la Municipalidad de Guatemala no explican ni responden los planteamientos, señalamientos y denuncias que se les han hecho?

 

También ¿por qué el Congreso no informa cómo es que la solicitud de exoneración en la importación y pago de impuestos se hizo antes que estuvieran formalizados y concluidos los trámites de las empresas guatemaltecas que se beneficiarí­an con esa importación de 3,500 autobuses?

 

Además, ¿por qué debe plantearse el sacrificio fiscal y exonerar millones cuando la situación de recaudación es precaria e incluso se está recurriendo a la emisión de bonos para poder financiar el presupuesto 2010?

 

Por último, qué pasa con los diputados que ninguno de ellos evidencia liderazgo, cuestiona, critica, se opone a que continúen los subsidios de Q319 millones anuales para que se mantenga el monopolio y aprovechando la coyuntura nazca una empresa pública o mixta con el mejor equipo y mejor tecnologí­a de pago, con la total claridad que no continuará un servicio deficiente como el que el usuario de la capital ha tenido en los últimos 50 años.

 

Este es el momento de dejar de no ver, de no oí­r y de dejar de callar; es el momento que nazca una empresa pública municipal o una empresa gubernamental mixta que garantice un excelente servicio de transporte urbano de personas, una flota de autobuses seguros, modernos, que no contaminen el ambiente o que lo hagan lo menos posible por su tecnologí­a y que además quede establecido y garantizado que dentro de diez años como máximo se sustituirá la totalidad de los autobuses, evitando así­ vivir dando vueltas como los perros en el mismo lugar, tratando de mordernos la cola y al final quedarnos en nada. También es el momento en que la inversión pública de los impuestos sea eso, una inversión y no un subsidio indefinido que se dé improcedentemente.