Debe darse al pueblo información completa


El privilegio que Dios me concedió para ser portavoz de muchas personas a través de LA HORA, es un algo inigualable, porque quienes tenemos el deseo de servir a la sociedad y encontramos un vehí­culo adecuado para ello, nos hace sentir como quien cumple con su deber ciudadano.

Fernando Mollinedo
fermo@intelnet.net.gt

La incomprensión, la intolerancia, la falta de educación para responder señalamientos, la falta de argumentos fiables y contundentes que demuestren lo contrario, son por decirlo así­, algunas de las formas en que muchas personas «responden» a señalamientos propios o hacia las instituciones públicas o privadas en que desempeñas su trabajo en calidad de empleados de segunda, tercera o cuarta categorí­a.

En el caso de mis dos últimos comentarios relacionados con los aparatos lectores del DPI que emite el Renap; he recibido la respuesta atenta de dos empleados del mismo, en las que me invitan a platicar algunos aspectos que a decir de ellos desconozco o en su caso, para informarme acerca de los mismos.

Desde ya, acepto tal invitación, porque ello me dará la oportunidad de enterarme de aspectos que pueda desconocer acerca del Renap y su actividad registral; sin embargo, insisto, en señalar algunos errores que por omisión o ignorancia de los diputados que la redactaron, se encuentran contenidos en la ley del Renap y que son desde ya, un problema de grandes proporciones para quienes los sufren; lo cual no es responsabilidad de sus actuales autoridades.

En principio debemos entender todos que, el Renap no es la panacea; es una novel institución (Novel, palabra derivada del idioma latí­n novell, que significa nuevo. Adjetivo calificativo aplicado a quien comienza a practicar un arte o profesión, o tiene poca experiencia en ellos» DRAE) que está luchando por lograr el reconocimiento y respeto del pueblo; ésta, desde sus inicios ha sufrido una serie de contratiempos legales, económicos y hasta polí­ticos para desarrollar su importantí­sima función de registrar los datos personales de la población.

Y al igual que todas las leyes, la del Renap adolece de muchas lagunas jurí­dicas que NO fueron contempladas por los legisladores en su emisión original y en las continuas reformas que se le han hecho Por ello, es de suma importancia el conocerlas para lograr reformas que llenen esos vací­os legales que representan un problema para los ciudadanos que los experimentan.

Mi objetivo no es crear polémica con el Renap, lo que persigo es tratar de brindar información al pueblo y originar en alguna medida la aclaración, rectificación, modificación, reforma o información en la reglamentación del Renap para beneficio de la mayorí­a de este pueblo guatemalteco que tiene el derecho a que se consigne en el DPI su completa identificación. Y recordemos que nada se le está dando al pueblo de regalado.