El privilegio que Dios me concedió para ser portavoz de muchas personas a través de LA HORA, es un algo inigualable, porque quienes tenemos el deseo de servir a la sociedad y encontramos un vehículo adecuado para ello, nos hace sentir como quien cumple con su deber ciudadano.
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La incomprensión, la intolerancia, la falta de educación para responder señalamientos, la falta de argumentos fiables y contundentes que demuestren lo contrario, son por decirlo así, algunas de las formas en que muchas personas «responden» a señalamientos propios o hacia las instituciones públicas o privadas en que desempeñas su trabajo en calidad de empleados de segunda, tercera o cuarta categoría.
En el caso de mis dos últimos comentarios relacionados con los aparatos lectores del DPI que emite el Renap; he recibido la respuesta atenta de dos empleados del mismo, en las que me invitan a platicar algunos aspectos que a decir de ellos desconozco o en su caso, para informarme acerca de los mismos.
Desde ya, acepto tal invitación, porque ello me dará la oportunidad de enterarme de aspectos que pueda desconocer acerca del Renap y su actividad registral; sin embargo, insisto, en señalar algunos errores que por omisión o ignorancia de los diputados que la redactaron, se encuentran contenidos en la ley del Renap y que son desde ya, un problema de grandes proporciones para quienes los sufren; lo cual no es responsabilidad de sus actuales autoridades.
En principio debemos entender todos que, el Renap no es la panacea; es una novel institución (Novel, palabra derivada del idioma latín novell, que significa nuevo. Adjetivo calificativo aplicado a quien comienza a practicar un arte o profesión, o tiene poca experiencia en ellos» DRAE) que está luchando por lograr el reconocimiento y respeto del pueblo; ésta, desde sus inicios ha sufrido una serie de contratiempos legales, económicos y hasta políticos para desarrollar su importantísima función de registrar los datos personales de la población.
Y al igual que todas las leyes, la del Renap adolece de muchas lagunas jurídicas que NO fueron contempladas por los legisladores en su emisión original y en las continuas reformas que se le han hecho Por ello, es de suma importancia el conocerlas para lograr reformas que llenen esos vacíos legales que representan un problema para los ciudadanos que los experimentan.
Mi objetivo no es crear polémica con el Renap, lo que persigo es tratar de brindar información al pueblo y originar en alguna medida la aclaración, rectificación, modificación, reforma o información en la reglamentación del Renap para beneficio de la mayoría de este pueblo guatemalteco que tiene el derecho a que se consigne en el DPI su completa identificación. Y recordemos que nada se le está dando al pueblo de regalado.