Los empresarios hondureños están en contra de firmar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea el próximo mayo si no se mejora el acceso al mercado para los productos centroamericanos, anunció ayer Enrique Mejía, negociador de tratados del Consejo Hondureño de la Empresa Privada.
lahora@lahora.com.gt
«No se debe firmar; se debe seguir negociando hasta agosto o septiembre cuando haya un acuerdo global», dijo Mejía, quien considera que el capítulo comercial todavía no está cerrado.
De la misma manera, fuentes empresariales de Guatemala y salvadoreñas, indicaron que son varios los grupos productivos los que discrepan con la firma del acuerdo, en vista de que temen resultar afectados por una balanza comercial totalmente asimétrica.
El sector lechero guatemalteco es uno de los más vulnerables, debido a que el potencial de esa industria en Europa es mucho más fuerte y tiene mayores posibilidades de crecimiento.
Delegados europeos y centroamericanos se reunirán a partir del lunes en Bruselas en lo que está previsto sea la última ronda negociadora para ultimar los temas pendientes en el capítulo comercial, en particular el acceso a los mercados para productos como el banano, el azúcar, el ron y el café.
Está previsto que el acuerdo se pueda firmar en la Cumbre Latinoamérica-UE que se celebrará en Madrid del 17 al 19 de mayo.
A partir de este viernes, los centroamericanos se reunirán en Bruselas para definir y coordinar su posición en estas decisivas negociaciones que deben abrir la puerta al primer acuerdo de región a región que suscriba Europa.
Pero Mejía todavía «duda que ese acuerdo traiga beneficios, no se ha cerrado la negociación y así no se debe firmar», advirtió.
«Los europeos quieren que se dé el mismo trato que se dio a Estados Unidos con el Cafta (Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos) pero estamos hablando de algo diferente: a Estados Unidos mandamos el 60%, 70% y 80% de las exportaciones, a Europa unos pocos productos, café, banano y pare de contar», dijo.
En este acuerdo, que comprende los pilares comercial, cooperación y político, participan por la región centroamericana Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y tras ser aceptado hace un mes, Panamá, que antes participaba en calidad de observador.