Al menos siete muertos dejaron tres días de enfrentamientos en Rio de Janeiro, donde la Policía Militar batalla contra narcotraficantes y milicias parapoliciales que luchan entre sí por el control de las favelas.
Tiroteos entre policías, milicianos y traficantes en la zona norte de Rio de Janeiro dejaron seis muertos durante el fin de semana y este lunes un policía militar fue secuestrado y asesinado en la favela Cidade Alta, principal escenario de los enfrentamientos, informó la Policía.
Cerca de esa favela fue hallado dentro de un auto un cuerpo carbonizado que pudo ser identificado, según las autoridades.
En el Morro de Barbante, también en la zona norte de Rio, la Policía Militar intenta impedir un contraataque de narcotraficantes desalojados de allí por las milicias. El sábado, los tiroteos en Barbante duraron unas 8 horas, según testigos
Las milicias son grupos de policías y bomberos, algunos retirados, que invaden las favelas, expulsan a los narcotraficantes y luego pasan a «vender» protección a los vecinos y a explotar servicios como suministro de gas o de conexiones ilegales de televisión y electricidad.
Al menos unas 92 de las 700 favelas de Rio de Janeiro ya estarían en poder de los milicianos, según estimaciones de las autoridades.
A fines del año pasado, los narcotraficantes reaccionaron violentamente contra los milicianos con ataques calificados de «terroristas» por el gobierno.
El 29 de diciembre traficantes de varias favelas unieron fuerzas y atacaron objetivos policiales y civiles que causaron 19 muertos; 8 de ellos quemados vivos dentro de un autobús.
Ese baño de sangre llevó a las autoridades de Rio de Janeiro a solicitar el envío de fuerzas federales, que este lunes comenzaron a ser desplegadas en algunos puntos de la ciudad.
El comandante general de la Policía Militar, Ubiratan Angelo, dijo que la institución castigará a los agentes involucrados con las milicias.
«Esa es una acción de marginal. Los que sean identificados van a comenzar a ser llamados y, si es del caso, serán detenidos», declaró a la radio CBN.
Angelo descartó que los milicianos tengan fines «altruistas». «No creo que sean personas insatisfechas que realizan una acción por amor a la sociedad. Grupos que actúan clandestinamente no son considerados policías, sino criminales», agregó.
Los cariocas, ya acostumbrados a la violencia, comenzaron a comparar sus penurias con las de los iraquíes.
La semana pasada, un grupo de jóvenes abrió un sitio en internet (riobodycount.com.br) para contar las muertes violentas «on line», inspirado en uno similar que contabiliza más de 56.000 muertos desde el comienzo de la invasión estadounidense a Irak en 2003.
El sitio riobodycount establece este lunes que desde el 1 de febrero, 52 personas murieron violentamente en Rio y 33 resultaron asesinadas.
La página, que se elabora en base a reportes de prensa, apunta a mostrar la dimensión de «la tragedia cotidiana» de Rio, según sus creadores.
«El objetivo del sitio está siendo cumplido: fomentar la discusión y presionar a las autoridades», dijo por correo electrónico a la AFP, el dibujante André Dahmer, uno de los creadores de esa página.
Dahmer sostiene que las autoridades no deben sólo reprimir a los delincuentes, sino darles a los habitantes de las favelas condiciones para una vida digna. «Si no hacemos esto ya, en cinco años ocurrirán cosas más graves», añadió.