Una sola especie de tiburón de las cuatro propuestas, el tiburón topo, obtuvo el martes la protección de la CITES, que de ahora en adelante autorizará su comercio internacional bajo control.
Por 86 votos contra 42 (a voto secreto), los Estados miembros decidieron que este tiburón (Lamna nasus), que es pescado fundamentalmente en aguas templadas y considerado «en peligro» en el Atlántico noreste, no podrá ser colocado en el mercado internacional a menos que esté acompañado de opiniones señalando que su comercio no amenaza a la supervivencia de la especie.
La conferencia de la CITES rechazó el martes colocar bajo su protección a dos especies de tiburones –el tiburón martillo y el tiburón oceánico– después de haber rechazado a otras dos especies de gran valor comercial, como el atún rojo del Atlántico oriental y el coral rojo.
Con 75 votos a favor y 45 en contra, la proposición de Estados Unidos y Palaos para una calificación del tiburón martillo (Sphyrna lemini) en el Anexo II de la CITES, que hubiera permitido regular las exportaciones, fue rechazada al no obtener los dos tercios de votos requeridos.
Unos instantes después, otra propuesta de los mismos países, relativa al tiburón oceánico de puntas blancas (Carcharhinus longimanus -lamia, jaquetón de ley o tiburón loco) también fue rechazada (75 a favor y 51 en contra).
Todas fueron propuestas en el Anexo II de la convención, autorizando las exportaciones a condición de se realicen de una forma que no perjudique a la especie.
La Unión Europea, autora de la propuesta de inscripción junto con Palaos, recordó que el año pasado cerró sus pescaderías de tiburón topo, buscado por sus aletas y su carne.
La inscripción de este pez había sido propuesta infructuosamente en 2007 durante la conferencia anterior. Canadá, que se opuso en esa oportunidad, explicó el martes que esta vez apoyó dicha propuesta debido a la «falta de progresos» en la gestión de esta pesca por los organismos profesionales regionales.