Advierten riesgo de politizar el yuan


Una casa de cambio de yuanes, dólares y euros, en un sector de Hong Kong. FOTO LA HORA: AFP MIKE CLARKE

China urgió hoy a Estados Unidos a evitar la «politización» de la cuestión del yuan para impedir que el debate técnico tome visos pasionales y anunció el viaje de un alto funcionario a Washington para discutir los diferendos comerciales, incluyendo el de la moneda del paí­s asiático.


La advertencia llega en un momento en que senadores estadounidenses impulsan un proyecto de ley que contempla duras sanciones para paí­ses que manipulen sus monedas. En lí­nea de mira está China, a la que Estados Unidos y otros paí­ses acusan de mantener el yuan a una cotización artificialmente baja, a fin de favorecer sus exportaciones.

«Debemos tomar todas las medidas posibles para evitar la politización del asunto y la irrupción de las emociones en el debate», dijo He Ning, un funcionario del ministerio de Comercio a cargo de las relaciones con Estados Unidos.

«Si se suman factores polí­ticos (…), eso complicará la situación en su conjunto y afectará las negociaciones y el diálogo, lo cual no es nuestro objetivo», agregó He, al ser interrogado en una conferencia de prensa acerca del proyecto de ley estadounidense.

El proyecto no menciona explí­citamente a China, aunque su principal impulsor, el senador demócrata Charles Schumer, denunció en una rueda de prensa «la manipulación de la moneda china», que según dijo, «ha contribuido a la recesión mundial y ahora obstaculiza la recuperación» de la economí­a.

El viceministro chino de Comercio, Zhong Shan, realizará del 24 al 26 de marzo una misión a Washington, para discutir las discrepancias con legisladores, funcionarios del Tesoro y responsables del sector comercial del gobierno del presidente Barack Obama, informó el ministerio en un comunicado.

«La visita constituye un esfuerzo de consultas y de intercambios de puntos de vista sobre la balanza comercial entre China y Estados Unidos y sobre otros temas comerciales», especificó el ministerio.

Pero en una entrevista con la agencia Dow Jones Newswires, Zhong descartó concesiones en el tema del yuan, alegando que una apreciación de la divisa china pondrí­a en peligro la supervivencia de numerosas empresas exportadoras.

«Un mayor valoración del yuan, (aunque sea) de pequeña magnitud, podrí­a provocar cambios radicales», advirtió.

En 2005, la presión internacional llevó al gobierno comunista chino a dejar cierto margen de flotación al yuan, que hasta 2008 se valoró en un 21% respecto al dólar.

Pero desde entonces, la cotización de la divisa china se mantiene inmutable frente al billete verde.

Obama reiteró la semana pasada su llamado a China para que adopte una tasa de cambio «orientada por el mercado», para ayudar a equilibrar la economí­a mundial.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la Unión Europea (UE) y paí­ses emergentes, como Brasil, también hicieron oí­r últimamente su disconformidad con la baja cotización del yuan, que favorece las exportaciones de China.

El gigante asiático desplazó en 2009 a Alemania como primer exportador mundial.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, rechazó esas crí­ticas, al clausurar el domingo pasado la sesión anual del Parlamento.

«Nos oponemos a esta práctica que consiste en señalarse con el dedo entre paí­ses o adoptar medidas fuertes para reforzar las divisas», declaró Wen.

«Este tipo de prácticas no es interesante de cara a una reforma del régimen del tipo de cambio del renminbi», otro nombre de la moneda china, añadió.