La coalición gobernante de derecha en Colombia apuntaba a dominar en el nuevo Congreso, que reemplazará al actual parlamento, fuertemente cuestionado por las investigaciones a un tercio de sus miembros por supuestos nexos con paramilitares de ultraderecha.
El proceso de escrutinio transcurría con lentitud en la madrugada de este lunes, debido aparentemente a problemas «graves» de comunicación entre los centros de votación y la Registraduría Nacional, según el registrador Carlos Ariel Sánchez.
La coalición oficialista del presidente colombiano, ílvaro Uribe, obtenía al menos 59 de los 102 escaños del senado de la República, escrutado el 93,82% de las mesas electorales de los comicios legislativos del domingo, según el último boletín oficial difundido este lunes.
De acuerdo con la Registraduría Nacional, el oficialista Partido de la «U», del ex ministro de Defensa y ahora candidato presidencial, Juan Manuel Santos, conseguía el 25,17% de los votos y estaría ganando 28 curules en el Senado.
A la «U» la sigue el Partido Conservador, también de la coalición oficialista, con el 20,63% de los sufragios, que le permite alcanzar hasta el momento 23 senadores.
Por su parte el Partido de Integración Nacional (PIN), de origen uribista, se transformó en la sorpresa de la jornada electoral al convertirse en la cuarta fuerza del país, con 8,14% de apoyo para sumar ocho escaños en la Cámara alta.
Entre tanto, el opositor Partido Liberal lograba el 15,83% de la votación, lo cual le permitiría mantener los 18 senadores con que cuenta actualmente.
El partido opositor Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda) apenas lograba el 7,62% de los votos para obtener ocho escaños en el Senado, tres menos de los alcanzados en las pasadas elecciones.
Otro movimiento político, el partido Cambio Radical, del candidato presidencial Germán Vargas Lleras, antiguo aliado de Uribe, conseguía por su parte el 7,98% de los votos, porcentaje que le entregaría ocho senadores frente a 10 que mantiene en la actualidad.
Con un gran aumento en su caudal de su votación, los ecologistas del Partido Verde registraban un 4,77% del total de votos, alcanzando cinco bancas en el Senado, donde no contaba con representación.
Según este último reporte de la Registraduría, habrían concurrido a votar un 44,23% de los habilitados para hacerlo.
Los resultados adquieren más relevancia de cara a las elecciones del 30 de mayo, cuando se celebrará la primera vuelta para elegir al sucesor de Uribe, quien debido a un fallo de la Corte Constitucional no podrá postularse a un tercer mandato consecutivo de cuatro años.
En una declaración pública, Santos se felicitó por estos «resultados excepcionales».
«La votación de nuestro partido creció más del 70%. Estos resultados nos consolidan como la principal y más grande fuerza política de nuestra nación», dijo.
Santos era hasta la semana pasada el favorito a las elecciones presidenciales, con 23% de la intención de voto, según el más reciente sondeo de la firma Ipsos Napoleón Franco.
Casi 30 millones de personas estaban registradas para elegir a 102 senadores y 166 representantes a la Cámara para el periodo 2010-2014.
Los legisladores reemplazarán así a uno de los parlamentos más salpicados por escándalos en la historia reciente colombiana, con prácticamente un tercio de sus miembros investigados por nexos con grupos paramilitares, de los cuales 12 ya han sido condenados.
En esta jornada se eligieron además cinco diputados al Parlamento Andino, y los partidos Conservador y Verde realizaron sendas consultas internas para designar a su candidato a las presidenciales.
Aun cuando no se presentaron acciones fuertes de la guerrilla o alteraciones de orden público -según la Policía-, el proceso se vio manchado por denuncias sobre compra de votos.
«Observamos un proceso electoral sin grandes peligros ni sobresaltos. Sin embargo, nos inquieta la compra de votos que se presentó en varios puntos», dijo a la AFP el chileno Enrique Correa, jefe de la misión de veeduría de la Organización de Estados Americanos (OEA).
La Misión de Observación Electoral de Colombia (MOE), que desplegó a observadores en 26 de los 32 departamentos, denunció «una compra de votos masiva», según declaró a la AFP Pedro Santana, miembro de su junta directiva.
«El constreñimiento (voto forzado) ha disminuido pero se trasladó a una compra-venta masiva con dineros del narcotráfico», declaró Santana, que atribuyó la autoría de estas irregularidades a grupos armados ilegales que derivaron de los paramilitares.