Nuevo atentado en Lahore deja 45 muertos


Activistas de Pakistán realizan un funeral masivo para honrar a las ví­ctimas del reciente atentado. FOTO LA HORA: AFP Asif HASSAN

Dos atentados suicidas contra un convoy militar mataron este viernes a 45 personas en Lahore, la gran ciudad al este de Pakistán, donde otro ataque similar, reivindicado por los talibanes aliados de Al Qaida, habí­a matado a 15 personas hace cuatro dí­as.


Los kamikazes, a pie, se acercaron a los vehí­culos del ejército en un barrio militar y detonaron sus explosivos a proximidad de un mercado abarrotado, en momentos en que los transeúntes acudí­an a la gran plegaria musulmana de los viernes.

«Hemos recuperado las cabezas de los dos kamikazes. Hubo un intervalo de 15 segundos entre las dos explosiones, su objetivo era un convoy de vehí­culos militares», declaró el oficial de policí­a Chaudhry Mohamad Shafiq en declaraciones transmitidas en directo por las televisiones paquistaní­es.

«Hubo 45 muertos y 134 heridos», informó por su lado el jefe de la policí­a de la provincia de Punyab, Tariq Saleem Dogar.

Un oficial de elevado rango, que pidió el anonimato, dijo a la AFP que entre las ví­ctimas habí­a por lo menos cinco militares.

«La primera explosión fue débil, se oyeron luego disparos de armas automáticas, e inmediatamente después otra explosión, potente», refirió a la AFP Mohamad Bilal, un hombre que acababa de sentarse a la mesa de un restaurante del mercado.

El lunes, un kamikaze al volante de un coche bomba pulverizó un inmueble de la policí­a de Lahore, matando a 15 personas, entre las cuales habí­a policí­as y transeúntes.

El edificio era usado por una unidad de la policí­a antiterrorista para interrogar sospechosos.

Ese ataque fue reivindicado por el Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP), principal grupo de los insurgentes islamistas, que en diciembre de 2007 se subordinó a Al Qaida y proclamó la yihad contra las autoridades paquistaní­es, por apoyar a Estados Unidos en su «guerra contra el terrorismo».

El TTP es el principal responsable de la ola de atentados que en los últimos dos años y medio dejó más de 3.000 muertos en Pakistán.

El atentado del lunes «se llevó a cabo en represalia por los disparos de aviones (estadounidenses) sin piloto y por las operaciones militares (paquistaní­es) en las zonas tribales» del noroeste, habí­a indicado por teléfono a la AFP el portavoz del TTP, Azam Tariq.

Los militares lanzaron recientemente varias ofensivas contra las zonas tribales del noroeste, fronterizas con Afganistán, un territorio de montañas ampliamente controlado por los talibanes y considerados como un santuario de Al Qaida y una base retaguardia de los talibanes afganos.

Los aviones teleguiados de la CIA y de las fuerzas armadas estadounidenses realizan frecuentes disparos de misiles en esa región, buscando eliminar a dirigentes talibanes y de la red Al Qaida de Osama bin Laden, aunque también ocasionan ví­ctimas civiles.