Van a creer ustedes…


Como todos estamos enterados, Guatemala tiene entre sus deportes favoritos el chisme y las bolas (no de futbol, ni de otra cosa), a través de las cuales se riegan rumores de los más diversos que a algunos parecen razonables por los argumentos que son utilizados para difundirlos y para otros, son simples «charadas».

Héctor Luna Troccoli

Sea como fuere y siguiendo con la tradición de los chapines, pues les cuento dos bolas que han corrido por varios sectores de nuestra sociedad, como relatan las crónicas sociales, y que, como dicen las viejitas, ni hay que creer, ni dejar de creer. Una, de la posibilidad de un golpe de Estado y la otra, la posibilidad de un fraude electoral para los comicios del año próximo.

Se los cuento, tal como me lo contaron. En cuanto al golpe de Estado indican estas lenguas viperí­nicamente noticiosas, que a raí­z del golpe de Estado en Honduras, poco a poco se les empieza a alegrar el ojo a cierto grupo de militares, pues observan que si bien al principio parecí­a que los gringos invadirí­an Honduras tras la destitución de Manuel Zelaya o que en el peor de los casos serí­an las fuerzas de Mussolini Chávez de Venezuela, apoyados por la ONU, la OEA y todas las ONG del mundo, las aguas ya vuelven a su nivel y el Tí­o Sam, Colom, México, El Salvador y otras grandes potencias ya le dieron el beneplácito a Porfirio Lobo, el nuevo presidente y que poco a poco se le sumarán más paí­ses que tras poner el grito en el cielo, ahora ponen la mano de amigazo al nuevo presidente y el «simpatiquí­simo» Chávez ya le dio un chance de los que abundan en Guatemala a MEL para que reciba su pistí­o mensualmente sin hacer nada.

Dicen esos rumores que hasta ahora empieza a hablarse de que «hay condiciones de descontento impulsadas por sectores ampliamente conocidos en sus cí­rculos sociales, que servirí­an para dar un medio golpe, como el de Honduras, en donde solo se sacudieron al presidente Zelaya, sus cuates y familiares», sin tocar al Congreso, aunque ganas no falten y a otras instituciones previamente apalabradas porque el que no acepte pues «se atiene a las consecuencias». Dicen también que de darse el zarpazo adelantarí­an las elecciones con la esperanza de que el investido serí­a uno de sus colegas, el general Otto Pérez Molina.

En lo personal pienso que estas bolas chapinas no pasan de eso y que no ocurrirá nada similar, porque, mal que bien, pues al presidente actual lo eligió la mayorí­a del pueblo  y no hay razón alguna para «medio violar» (aguanten) a nuestra venerable Constitución. Yo solo se los cuento como puritito chisme.

El otro, que tal vez sí­ podrí­a tener algún toque de ligera credulidad es el del fraude electoral, aunque, cientí­fica y técnicamente elaborado, el cual empezó hace más de un año con la «fabulosa» reunión de varios cientos de «melones» de quetzales, una especie de fondo común para impulsar, financiar y garantizar la llegada a la presidencia, por primera vez en la historia, de una mujer:

Doña Sandra Torres de Colom. Aparte del dinero, infaltable en toda campaña y que para la señora Torres y la UNE no será problema, se necesita de una base, no solo partidaria, sino afí­n y necesaria para los votos: el elemento humano. Esto se logrará con los más de 475,000 «beneficiados con pisto de los programas llamados de cohesión social». quienes están inscritos con sus respectivos números de cédula y datos hasta de sus ancestros, por aquello de las dudas, además a los autobuseros, cuyos pilotos mueren, mientras ellos la gozan, se les dieron, adicionalmente a los miles de millones de que disfrutan desde 1973  por el subsidio para dizque mejorar la calidad del servicio,  la  suma de Q50.00 millones para implementar al hermanito del Transmetro, para lo cual piden datos que evidentemente conllevan propósitos más  allá de adquirir una simple tarjetita prepago y tener otra base de datos suficiente para que dentro de un año se tengan juntos con los de los «programas sociales» unos cuatro millones de ciudadanos listos para recibir su pisto o subir a la camioneta y en las elecciones dar su voto por la CANDIDATA de sus simpatí­as.

El único obstáculo -dicen- que se podrí­a interponer en esta candidatura, serí­a la Corte de Constitucionalidad que se nombrará el próximo año, pero según los rumores,  ya todo está consumado y consumido para que sus miembros no pongan obstáculos para que la doña sea candidata- ¡Ah!, aparte, dicen los chismosos, que el otro ílvaro, de apellido Arzú ya está en la movida y no serí­a remoto que optara por ser vicepresidente y su partido formara alianza con la UNE. Y por si fuera poco, conocidas dirigentes de la sociedad civil y conocidí­simos y honestí­simos lí­deres magisteriales, sindicales y estudiantiles están mas firmes que un cadete.

 

¿Y QUí‰ PASO, SEí‘OR FISCAL? No sé si Oscar Clemente ya recibió un informe detallado de la investigación que dizque realizó el Fiscal General quien, ¡imagí­nese!, no sabí­a que dos de sus fiscales, habí­an irrumpido en La Hora para que aclararan por qué andaban tras la noticia de la oficina secreta donde guardaban datos de la famosa Cohesión Social, el secreto mejor guardado  del paí­s, en donde ya hay 40 mil nombres iguales (homónimos), que ojalá no tengan cédulas de vecindad o DPI también homónimas. EXIGIMOS JUSTICIA PARA CON LA HORA Y QUE EL FISCAL NO SE HAGA EL SAPO (sin ofender).