ílvaro Colom, presidente de la República, se hizo presente a la sede del Departamento de Homicidios de la División Especializada en Investigaciones Criminalísticas (DEIC), para dar la despedida a los tres policías asesinados la tarde de ayer. Al parecer, los ataques a los dos agentes y un oficial son represalias por las investigaciones y el buen trabajo del Ministerio de Gobernación.
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«Estoy seguro de que no hay forma de mitigar el dolor de las esposas, los hijos, los padres y los familiares», fueron las palabras que el mandatario dirigió hacia los presentes en el acto del último adiós para Gustavo Adolfo Pineda (de 26 años), Elfego Vásquez Carrera (25) y Noé Blanco Solís, (27), quienes murieron en una balacera que se registró ayer.
Para el mandatario, los asesinatos no son más que un ataque hacia los resultados que se han obtenido en las investigaciones: «tengo la certeza que es un ataque a la unidad, es un ataque a los buenos resultados y al buen servicio», fueron sus palabras.
Francisco Jiménez, ex ministro de Gobernación y secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Justicia, coincidió en que los asesinatos son producto de la lucha contra el crimen.
«Sabíamos que en el combate a la criminalidad, un escenario probable era la respuesta de la criminalidad, y probablemente seguirán, pero el compromiso es continuar a pesar de ello», dijo.
Colom también manifestó que ahora hay un compromiso renovado de parte de todos, incluyendo Presidente y Ministro de Gobernación, para continuar en la lucha, «cada acción nuestra va a tener reacciones malas de la criminalidad, pero estoy convencido que la justicia va a ganar sobre la impunidad y la humildad sobre la violencia», dijo.
Por otro lado, Carlos Menocal, ministro de Gobernación, aseguró que los atentados no fueron producto de la delincuencia común, sino de una estructura criminal bien organizada que se refleja en la manera en que actuaron.
Menocal atribuyó los asesinatos a la labor de los elementos policiales, pues éstos trabajaban en investigaciones sobre muerte a pilotos y casos de alto impacto que prefirió no destacar para no entorpecer la continuidad de ellas.
Por su parte, la embajadora española, Carmen Díez Orejas, envió un mensaje de solidaridad y apoyo hacia los elementos policiales; «en estos momentos en que la institución (policial), está tan desprestigiada o es tan criticada, es preciso reconocer el trabajo de los buenos agentes», aseguró la embajadora.
Analistas señalan que la violencia que vive el país, es por falta de acciones y políticas afectando a nuevos grupos vulnerables como lo son policías y jóvenes, creando desestabilización, manifestaron representantes del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), al Procurador de Derechos Humanos (PDH) e Incide Joven de (CALDH).
El procurador Sergio Morales señaló al Estado como el responsable de las personas que están al frente de la seguridad ciudadana; «con los 22 ministros que han cambiado se demuestra que no se puede luchar para evitar tanta violencia, que ha cobrado la vida de miles de guatemaltecos», concluyó Morales.