Nevadas excepcionales en región fronteriza


Una barredora de nieve pasa por las calles de Barcelona, luego de que una gruesa capa de nieve cubriera las ciudades fronterizas entre Francia y España. FOTO LA HORA: AFP LLUIS GENE

Nevadas excepcionales para esta época del año poco antes de comenzar la primavera boreal se registraron en la región fronteriza entre España y Francia, con inusuales imágenes de playas del Mediterráneo nevadas pero sobre todo perturbaciones en trenes y carreteras.


Unos 6 mil pasajeros de trenes y autobuses, así­ como camioneros bloqueados por la nieve cerca de la frontera entre ambos paí­ses en los Pirineos debieron refugiarse en albergues o en los vagones, informaron fuentes coincidentes.

«Ante la previsión de condiciones meteorológicas adversas, sobre todo en forma de nieve o viento, el SCT pide que se extreme la prudencia al volante», aconsejo el Servicio Catalán de Tráfico (SCT), que también advirtió de los peligros de circular sobre carreteras heladas.

Un total de 174 carreteras de Cataluña (noreste de España), que dejó imágenes sorprendentes de una Barcelona blanca, están afectadas por las nevadas. En 39 carreteras está prohibida la circulación, precisó Protección Civil.

Las nevadas caí­das en las últimas horas en el noreste de España, son las más fuertes en 25 años.

Las autoridades francesas contabilizaron unos 1.800 pasajeros de trenes bloqueados, que fueron abastecidos por los bomberos o los municipios. Unos 550 jubilados o alumnos en viaje escolar a España fueron alojados en centros municipales de la región.

Un centenar de pasajeros del tren talgo Barcelona-Parí­s, bloqueados en la estación de Cervera, cerca de la frontera española, pasaron la noche en el tren y esperaban el martes por la mañana la llegada de un convoy de ayuda, indicaron las autoridades de los departamentos franceses de Pirineos Orientales y Aude.

Los bomberos hicieron posible que la calefacción de los trenes fuera mantenida durante la noche al suministrar al tren un suplemento de gasóleo.

Las autoridades de la zona proporcionaron a los pasajeros alimentos de un supermercado de la región.

En Perpiñán, un tren de literas fue transformado en dormitorio para albergar a pasajeros bloqueados, pero un pasajero, Jean Marc Rossignol, denunció en Narbona que «recién a las 03H00 de la madrugada nos dieron frazadas».

La ciudad de Carcasonne estaba cubierta por una capa de nieve de 20 centí­metros.

El frí­o y la nieve perturbaban también el tráfico vial. El puesto fronterizo de Perthus se mantení­a cerrado, y la autopista A9, que conduce a la frontera española, era solamente accesible por una sola ví­a hasta Boulou, a 6 km de la frontera.

Unas 700 personas pasaron la noche en varios gimnasios municipales de localidades cercanas a la autopista A9 y 500 pasajeros de autobuses durmieron en el área de descanso «Villages catalans», la última antes de España.

Centenares de camiones seguí­an bloqueados a ambos lados de la frontera, debido a la nieve. En el lado francés, 1.750 camioneros permanecí­an en áreas de reposo o en los estacionamientos de grandes centros comerciales.

La isla francesa de Córcega, a unos 200 km al sudeste de la Costa Azul, y en pleno mar Mediterráneo, tampoco escapó a este fenómeno de nieve «excepcional e inédito» según el servicio meteorológico francés.

A partir de los 300 metros de altitud, la nieve caí­da en la isla la madrugada del martes alcanzó una capa de diez centí­metros en promedio y los vientos eran del 100 km/h.

No obstante, el tráfico aéreo y marí­timo no se vio perturbado.