En estos tiempos que el hombre se pregunta de cambios que se dan en el diario vivir, siempre encuentra que lo más primordial es vivir en paz.
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En todos los momentos que vivimos diariamente donde se dan las cosas positivas y las negativas, uno se va adentrando en la reflexión de que si mantenemos un concepto de paz, podemos vivir con más tranquilidad pese a las situaciones malas que nos puede presentar el diario vivir como son casos trágicos o sinsabores de situaciones donde el hombre se involucra en casos funestos que ponen en intranquilidad a la ciudadanía, es cuando debemos concentrarnos en nuestros valores y así poder manejar una situación que no camina bien.
Hay tres cosas que siempre debemos valorar y son: Mantenernos en paz con Dios, con el prójimo y consigo mismo. Esto nos lleva a sentirnos muy confortados. No importa si tiene religión, el sólo creer en Dios verdadero Usted, ya se siente apoyado en lo más profundo de su Ser.
Muchas veces cuando un columnista emite una crítica que por lo general siempre va con un fondo positivo, recibe contrariedades, pero esto es bueno, es saber enfrentar a las personas que no piensan lo que se dice y que para ellos es un negativo o están pagados para emitir juicio aunque en el fondo reconozcan que el columnista ha actuado con sinceridad. Nosotros lo que hacemos es contemplar la vida desde un punto muy humano, aunque al decir en un FIAT una opinión que sabemos va con un fin positivo y nos «saquen la madre».
La buena FE y los principios nos llevan a vivir y hacer un mundo mejor cuando llevamos paz dentro de nosotros mismos, ser muy humano, aunque hace unos días hablando con un amigo, me decía que esa propuesta que mencionamos, es difícil de vivirla en Guatemala, allá vos me dijo, con ese pensamiento no vas a pasar de donde podes estar.
Siempre he dicho que los buenos principios, nos llevan a vivir y hacer un mundo mejor donde la dignidad humana juega un papel muy importante, porque nos hace sentir una gran paz interior. Si aplicamos lo que dijimos anteriormente sobre Dios, el prójimo y nosotros mismos, nos hemos apuntado a un «Hit» en nuestro diario vivir.
Como cuesta estar en paz con el compañero de trabajo, se dicen muchos, no de ninguna manera, haga la lucha Usted por estar tranquilo y verá que el vecino hasta le resulta siendo un gran amigo y un gran compañero de trabajo. Aquel que se decía chismosear y poner en mal a los compañeros, al final termina mal, es la ley de la compensación.
En una charla que tuvimos con un grupo de estudiantes de nivel medio el año pasado, uno de ellos nos dijo: «Cono va uno a perdonar a quien le ha quitado algo muy preciado o lo ha puesto en mal con el Profe., otro decía: «Mire Usted, eso de poner la mejilla y que le den otra no tiene validez, ni que fuera uno tonto.»
Cuando uno mantiene la paz consigo mismo, verá que ya no hay necesidad de poner la mejilla, porque no es de eso, es de vivir en tranquilidad con el prójimo. Y es que la paz con uno mismo, nos lleva a la fuente que emana tranquilidad.
Que mejor cosa que encontrar ese camino que nos lleva a tener una mejor convivencia con nuestro círculo donde destaca la presencia de esa persona que mantiene esos tres vínculos ya mencionados.
En un país como es Guatemala, donde la misma situación violenta ha hecho que miles de ciudadanos, miren todo con desconfianza, una persona que vive con valores no puede sentir esa mirada de odio que le tira cualquier sujeto en la calle o la oficina.
Volviendo a la columna de opinión, nosotros llevamos nuestros Fiat con el fin de tener un país más humano, que lamentablemente malos guatemaltecos sin valores, han venido echando por la borda. Y así como nosotros hay otros compañeros, ya sea periodistas o no que su fin es tener una nueva Guatemala más tranquila, pero para lograrla, tenemos que empezar por nosotros mismos.