Hillary da espaldarazos contra el narcotráfico y la evasión fiscal


El encuentro polí­tico Clinton-Colom está abriendo una nueva etapa polí­tica de la que se espera hayan resultados concretos para detener la ola de violencia generalizada y el debilitamiento económico que sufre la mayorí­a de familias guatemaltecas.

Tras los trece puntos que quedaron como compromisos o promesas del diálogo desarrollado por Hillary Clinton, secretaria de Estado de los Estados Unidos de América, y ílvaro Colom, presidente de Guatemala, ahora entraron al análisis de especialistas.

Gabriel Herrera
gherrera@lahora.com.gt

Y es que lo más urgente, delicado y que va de la mano, con todos los puntos, es lo destacado en seguridad ciudadana, combate al narcotráfico, lucha contra la delincuencia organizada, reforma fiscal, trato a los inmigrantes guatemaltecos y un enfoque que busca rearmar al Ejército y las fuerzas de seguridad civil.

Sandino Asturias, del Centro de Estudios de Guatemala -CEG-, visualiza que es otra vez «el garrote con zanahoria» porque se lee que desde Estados Unidos transmiten el mensaje a los paí­ses «hagan algo que yo no hago en mi paí­s» al referirse por ejemplo al consumo de drogas que no lo detienen.

Los compromisos que dejó Clinton no contemplan nada para Estados Unidos, que es el principal consumidor de drogas del mundo, porque el Plan Mérida deberí­a contar primero planes antidrogas dentro del suelo norteamericano, también reprimir el tráfico con una batalla de seguir quitándole recursos a los criminales con acciones judiciales, explica Asturias.

Luis Linares, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales -Asies-, analiza que de nada servirí­a rearmar a los cuerpos de seguridad del Estado si antes no se depuran las fuerzas del Ejército y de la Policí­a Nacional Civil -PNC-.

«Nuestros paí­ses están poniendo los muertos en una guerra de la que no tienen culpa, por el consumo y la incapacidad del Gobierno de los Estados Unidos de controlar el ingreso de cientos o miles de toneladas de cocaí­na a su paí­s», critica Linares.

Lo ideal es que atendieran la recomendación de que legalicen el consumo de drogas dentro de Estados Unidos y deshacerse del problema, porque ahora tratan de poner todos esos recursos también para penetrar en los paí­ses, explica Linares.

ílvaro Pop, de la Asociación Naleb, evalúa que sobre los problemas de los inmigrantes guatemaltecos Hillary Clinton «no vino a ofrecer algo en concreto», sino a reiterar la posibilidad de que se logre algún beneficio.

Los connacionales necesitan estabilidad laboral, reconocimiento legal y el apoyo del Gobierno que no está del todo garantizada, explicó Pop.

Pedro Prado, analista de economí­a y aspectos fiscales, considera que el tema de una reforma fiscal integral sobre la mesa y con apoyo de paí­ses amigos adquiere mayor seriedad y porque se complementa con las ayudas que pudieran venir para fortalecer la economí­a del paí­s.

Es claro que en ninguna parte del mundo las personas quieren tributar, dice Prado, pero en la medida que se le vaya garantizando al ciudadano que sus impuestos están siendo invertidos en salud, educación y seguridad, aquello generará confianza.

Pero son los ciudadanos quienes aparte de tributar deben ejercer la fiscalización para que el funcionario actúe con transparencia en cada aspecto social, por ello hay que aprovechar la coyuntura para medir ahora qué voluntad tienen los distintos sectores para arribar a acuerdos en tributación y transparencia, resaltó el analista.

Estados Unidos es «parte del problema» del narcotráfico en América Latina por la demanda de drogas, admitió ayer la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, en el marco de una cita con presidentes de Centroamérica en Guatemala.

EL PROBLEMA

«Sabemos que somos parte del problema», señaló Clinton en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañada por el presidente guatemalteco, ílvaro Colom.

Justamente en este último paí­s los tentáculos del narcotráfico se extienden hasta el Estado: el director de la policí­a, entre otros altos funcionarios, fue detenido acusado de ví­nculos con la mafia y el crimen organizado.

Clinton, cuyo paí­s es el principal consumidor de cocaí­na del mundo, reiteró el compromiso de Estados Unidos en la lucha contra este flagelo en la región, utilizada como lugar de paso y de almacenamiento de droga en medio de la lucha antinarcóticos en Colombia y México.

«La seguridad es un reto principal, es por eso que a través de la Iniciativa de Seguridad Regional Centroamericana y otras alianzas en México y El Caribe, vamos a combatir el crimen organizado, pandillas transnacionales y el tráfico de drogas y, juntos, mantener a la gente más segura», afirmó Clinton.

La jefa de la diplomacia estadounidense, que puso fin en Guatemala a una gira por seis paí­ses latinoamericanos, dijo que su gobierno «está dispuesto a apoyar a todas las naciones». «Pero debemos saber cuáles son las necesidades (…) para poderlos apoyar y hacer un trabajo eficiente», enfatizó.

«Al admitir que somos un consumidor, sabemos que debemos ayudar fuertemente a paí­ses como Guatemala a luchar contra este terrible problema», sentenció Clinton.

Por su parte, Colom dijo que el esfuerzo para combatir el narcotráfico debe ser conjunto, pues él no ve «la invasión solamente de cárteles mexicanos en este paí­s, sino la invasión del narcotráfico internacional en su conjunto».

«Los cárteles se mueven de un lado a otro, pero la agresión la reciben nuestras sociedades. Creo que gracias a nuestra relación con Estados Unidos y México y a partir de hoy con El Salvador y Honduras, podemos hacer un frente común contra ese flagelo del narcotráfico», subrayó.

Honduras fue otro tema de la agenda del encuentro. El presidente Porfirio Lobo asistió por primera vez a una cita regional, pese a que su gobierno sólo ha sido reconocido por Costa Rica y Panamá tras el golpe de Estado que destituyó al ex mandatario Manuel Zelaya en 2009.

Colom comentó que junto con Lobo y el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, acordaron trabajar por la reincorporación de Honduras a la Organización de Estados Americanos, de manera que pueda asistir, en mayo, a la asamblea general del organismo en Lima.

«El dí­a 15 habrá una reunión en El Salvador de los tres presidentes con los sectores privados y el dí­a de hoy vamos a gestionar la logí­stica, mientras que una segunda reunión se realizará en Tegucigalpa», agregó Colom sin precisar la fecha.

Honduras fue apartada de la comunidad internacional a raí­z del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 y hasta ahora solo un puñado de paí­ses, entre ellos Estados Unidos, han reconocido al gobierno de Lobo, vencedor de las elecciones de noviembre.

«Definitivamente yo veo un avance importante en la normalización del trabajo centroamericano», enfatizó el mandatario guatemalteco.

Además de los presidentes citados, también participaron en este encuentro los gobernantes de Costa Rica (í“scar Arias) y República Dominicana (Leonel Fernández), y el primer ministro de Belice, Dean Barrow.

Antes de abandonar este paí­s, Clinton tení­a previsto reunirse en privado con Funes, quien el lunes próximo hará una visita a Washington, donde se reunirá con el presidente Barack Obama.