Los cafetaleros quieren poner de moda el café


Mauricio Funes, presidente de El Salvador, en la clausura del Congreso Internacional del Café. FOTO LA HORA: AFP Johan ORDONEZ

Los productores cafetaleros de El Salvador quieren poner de moda el café en el paí­s, donde el consumo per cápita del aromático grano asciende a un modesto 2 kg por año, pese a que es un importante productor.


«Es importante ver el desarrollo de iniciativas privadas enfocadas en acercar el café al consumidor, y es así­ como estamos viendo más bares de café, hay vendedores ambulantes de café y todo eso es bueno desde el punto de vista de incrementar el consumo interno», dijo la directora ejecutiva del Consejo del Café (CSC), Elena Escalante.

Estadí­sticas del CSC sobre consumo interno de café indican que un 82% de los salvadoreños lo consume en alguna de sus presentaciones: instantáneo, molido o en bebidas frí­as o calientes que tienen como principal ingrediente el café.

Anualmente se consume unos 2 kilos per cápita de la bebida, no obstante que El Salvador es un productor de café de buena calidad.

«El reto es educar el paladar de los salvadoreños, llevarlos a que demanden y consuman un café de buen sabor, bien preparado y sobre todo de calidad», remarcó Escalante, quien también es productora del grano.

El CSC ha señalado que «la apuesta» de los productores de café de El Salvador es llegar a un producto de excelente calidad, pero no únicamente para la exportación, en busca de asegurar precios sobre la cotización promedio del mercado internacional, sino también para «incentivar el paladar» de los salvadoreños.

A nivel centroamericano, según el CSC, es Costa Rica el paí­s donde hay un mayor consumo, con 4,5 kilos per cápita.

A diario, los salvadoreños beben cuando menos una taza de café a lo largo del dí­a y quienes acostumbran beber café son personas con edades entre los 35 y 50 años.

No obstante, Escalante recordó que «los jóvenes están tomando mayor interés» gracias a la apertura de bares especializados, donde se preparan diferentes bebidas a base de café y se prestan otros servicios como el acceso gratuito a internet inalámbrico.

Otras empresas han llevado el café a las calles, en distintas ciudades del paí­s, con vendedores ambulantes que llevan el café caliente a sus espaldas y lo venden acompañado de un pan dulce, al costo de un dólar.

«Tenemos que estar claros que a la gente tenemos que ofrecerle un café de excelente calidad, pues no podemos esperar que consuman más si el producto que se ofrece no sirve. Luego la gente piensa que todo el café es igual y es en este aspecto que la preparación resulta vital», consideró el principal dirigente de la Cooperativa Cafetalera Los Ausoles, Rubén Pineda.

Como parte de los esfuerzos en tal sentido, el CSC ha abierto una escuela especializada en la formación de baristas -personas calificadas en la preparación de bebidas a base de café- que luego prestan sus servicios a hoteles, restaurantes y bares cafeteros.