Cientos de miles de personas están utilizando las redes sociales más populares de internet para mantener una información actualizada de las situaciones que acontecen en el mundo. Un ejemplo de ello fue en los terremotos, tanto de Haití como el de Chile, que devastó al país sudamericano la madrugada del 27 de febrero.
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Así, más de 2 mil mensajes por minuto se generaron en la red social Twitter, el «microblogging», más importante del momento. Desde CNN hasta esta redactora, poseemos una cuenta en la que se puede publicar lo que a uno se le ocurra.
En esta ocasión las noticieras, así como también organismos del Estado publicaron en estas redes sociales, mensajes de aliento, información para los damnificados, información sobre sus familias y otros terceros postean enlaces con videos o fotografías del cataclismo.
Mientras que los canales no podían llegar a las ciudades mas afectadas, los habitantes de estas que por alguna razón llegaron a tener todavía algún tipo de conexión a la red comenzaron a informar sobre lo que estaba aconteciendo en sus ciudades.
Google creó una página web especialmente para encontrar a los desaparecidos y realizar donaciones, http://chilepersonfinder.appspot.com/ El buscador pregunta a los usuarios por su localización y a continuación les brinda las opciones «Estoy buscando a alguien» y «Tengo información sobre alguien». paralelamente el sitio web http://www.tconnections.net/chile/ que funciona de manera parecida al de Google.
En Facebook los grupos surgieron automáticamente para apoyar a los damnificados. Fueron los medios noticiosos los que sirvieron de «diario mural» para dar a conocer la situación que se estaba viviendo en Chile.
Twitter «cumplió» con su rol, los mensajes cortos para informar o entregar noticias, lo que fue clave a la hora de la proliferación de información.
Pese a que las líneas de comunicación Wi-f, 3G de internet, en algunos puntos simplemente dejaron de funcionar, sí hubo personas que por mensajes de texto subieron información en sus «muros» de Facebook o «postear» en Twitter.
Otros ejemplos de esta lluvia informativa en la red son los videos en Youtube del terremoto, fotos en Flick o Twipic.