Francia reúne el lunes y el martes en París a 65 países en una conferencia destinada a ayudarles a dotarse de la energía nuclear civil y alejarlos de la tentación del arma atómica, una iniciativa diplomática motivada por un mercado de grandes perspectivas financieras.
Los parias de ayer, como Siria, señalada en el último informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) por su falta de cooperación, y Libia, también están invitados a este encuentro.
La conferencia será inaugurada por el presidente francés Nicolas Sarkozy, clausurada por su primer ministro Franí§ois Fillon y animada fundamentalmente por el jefe de la AIEA, el japonés Yukiya Amano.
Entre los participantes figuran Israel, Rusia, China, Brasil, Estados Unidos y también Niger, productor de uranio y donde recientemente tuvo lugar un golpe de Estado. Pero no estarán ni Irán ni Corea del Norte, culpables «de violaciones graves a sus obligaciones internacionales» en materia de no proliferación nuclear, se precisó en París.
«Desde hace unos años, unos 60 Estados en el mundo manifestaron interés o un aumento de interés por lo nuclear civil y esta conferencia apunta a responder a su demanda y a la necesidad de acompañarlos en esta vía de manera responsable», resumió un responsable francés que pidió mantener el anonimato.
Esta voluntad de encuadre y cooperación se expresa en el contexto de un mercado de grandes perspectivas comerciales.
La necesidad de energías que no emitan CO2 se ha disparado en todo el mundo y Francia dispone de una gran competencia en la materia.
«La conferencia no será una feria comercial», comentó sin embargo un responsable francés.
Según la World Nuclear Association, más de 450 nuevos reactores nucleares deberían ser construidos en el mundo de aquí a 2030, es decir un mercado de cientos de miles de millones de dólares.
Entre los nuevos llegados al círculo de los interesados por la actividad nuclear civil figura Jordania, que tiene recursos en materia de uranio pero carece de gas y petróleo, mientras aumentan sus necesidades energéticas.
Este país, que parte de cero, necesita una cooperación bilateral y multilateral, resumió un experto. Necesita una legislación, una autoridad de seguridad nuclear, un programa de formación de ingenieros, un plan de financiamiento y elegir una o varias instalaciones.
Cerca de 700 ministros, altos funcionarios e industriales son esperados en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde están invitados a participar en mesas redondas sobre esos temas.
La conferencia también permitirá que los participantes se refieran a las transferencias de tecnología y los límites que no podrán ser franqueados para evitar todo desvío de los programas civiles hacia aplicaciones militares.
Las medidas para evitar todo incidente nuclear en las instalaciones, y la seguridad para impedir todo robo de materiales con fines terroristas, también serán abordadas.
La cuestión de la seguridad nuclear será el tema principal de una cumbre de jefes de Estado y de gobierno convocada los días 12 y 13 de abril en Washington por el presidente Barack Obama.
La conferencia de París será «muy complementaria» de la de Washington, según un diplomático. También está destinada a destacar, durante el examen en mayo en Nueva York del Tratado de no Proliferación, el tema del desarrollo de la actividad nuclear civil junto a los del desarme nuclear y de la no proliferación, precisó.