Elecciones ensangrentadas en Bagdad


Un guardia iraquí­ custodia Fao, ciudad fronteriza con Irán, como parte de los operativos por las elecciones. FOTO LA HORA: AFP ESSAM AL-SUDANI

El primer dí­a de votación para las elecciones legislativas iraquí­es fue ensangrentado hoy por tres atentados que causaron 14 muertos y decenas de heridos, pese a las medidas de seguridad excepcionales.


Un kurdo emite su voto con ayuda de un enfermero. FOTO LA HORA: AFP SAFIN HAMED

Los tres atentados se produjeron con pocas horas de intervalo cerca de oficinas de votación de Bagdad. La red islamista Al Qaeda y otro grupo extremista sunita, Ansar Al Sunna, habí­an amenazado con «hacer todo lo posible» para torpedear los comicios, considerados cruciales para el futuro de Irak.

Las elecciones se realizarán el domingo para 19 millones de inscritos, pero los militares, las fuerzas de seguridad, los presos y las personas hospitalizadas empezaron a votar el jueves.

Siete soldados murieron en dos atentados perpetrados por kamikazes contra militares que hací­an cola para votar dos locales de Bagdad, informaron fuentes del ministerio del Interior.

Tres soldados murieron y 15 resultaron heridos en el primer ataque suicida, perpetrado hacia las 10H00 GMT contra una escuela que serví­a de oficina electoral en el barrio de Mansur, situado al oste de Bagdad.

El segundo atentado, perpetrado 45 minutos después también contra una escuela transformada en oficina electoral del barrio Bab Al Muazam, centro de Bagdad, causó cuatro muertos y diez heridos.

Una bomba o un cohete habí­a habí­a estallado un par de horas antes en un edificio de viviendas situado a 500 metros de una escuela que debe servir el domingo de oficina electoral en Hurriya, barrio del norte de Bagdad, matando a siete personas, entre ellas cuatro niños, e hiriendo a 23, según Mohammad Mehdi, responsable de los servicios médicos de urgencia.

«Estaba hablando con mi hijo que se encontraba en el techo para conectar el cable del generador cuando el edificio fue medio destruido por un proyectil. Por suerte, mi hijo está sano y salvo, pero yo no oigo nada», declaró Abú Nabil, comerciante de 59 años.

La ví­spera, un triple atentado causó 33 muertos y 55 heridos en Baquba, capital de la provincia de Diyala.

Unos 947.000 electores, entre ellos los 850.000 miembros del ejército y de las fuerzas de seguridad y 97 mil presos y personas hospitalizadas votan anticipadamente desde el jueves. Unos 20 millones de iraquí­es están empadronados para estos comicios.

En la elección «especial» previa al domingo, los enfermos votan en los hospitales, los presos condenados a penas inferiores a cinco años lo hacen en las cárceles y los militares y policí­as votan en oficinas electorales normales.

El viernes estarán habilitados a votar 1.400.000 iraquí­es residentes en el extranjero.

Durante los comicios, el ejército fue movilizado para prevenir atentados. Bagdad y las otras grandes ciudades del paí­s están rigurosamente vigiladas, afirmó el portavoz del ministerio de Defensa.

El domingo, unos 200.000 miembros de las fuerzas de seguridad estarán desplegados y la circulación estará prohibida a los vehí­culos.

«Hemos decidido impedir estas elecciones por todos los medios posibles, principalmente por medios militares», habí­a amenazado el jefe de al Qaida en Irak, Abu Omar al Baghdadi, en un mensaje grabado el 12 de febrero, en el que calificaba las elecciones de «crimen polí­tico pergeñado por los chií­tas».

Las autoridades iraquí­es y el ejército norteamericano habí­an advertido que los insurgentes tratarí­an de torpedear el proceso polí­tico.

Los comicios se llevan a cabo a pocos meses del retiro de las tropas estadounidenses que invadieron el paí­s en 2003 para derrocar al régimen de Saddam Hussein. Según el calendario anunciado por el presidente Barack Obama, la mayor parte del contingente (que actualmente cuenta con unos 96.000 efectivos) saldrá del paí­s en agosto de 2010 y la totalidad a fines de 2011.