Tras el análisis de las necesidades de los miembros de la Policía Nacional Civil (PNC), se ha llegado a la conclusión que la poca dignificación y la falta de oportunidades se deriva de la corrupción en el Ministerio de Gobernación (Mingob) que no permite un cambio significativo en la seguridad del país.
mcastanon@lahora.com.gt





La precomisionada para la Reforma Policial, Helen Mack, ha declarado que la Cartera del Interior es la que ejecuta el presupuesto para los miembros de la institución policíaca, que no son dignificados y sufren de varias carencias.
«El presupuesto se maneja desde Gobernación, los policías no tienen esa capacidad de ejecución, todo se ejecuta desde el Mingob, cuando ya tienen ellos algo que quieren, dicen la planificación es ésta, porque ellos ya tienen pensado por dónde quieren ir, no necesariamente le dan a la policía lo que necesita», afirma.
Mack ve con preocupación que los miembros de la institución policíaca no sean estimulados correctamente, pues la falta de oportunidades y el escaso desempeño no permite que los agentes ofrezcan verdadera seguridad a los ciudadanos guatemaltecos.
«De qué voy a hablar de reforma policial si en esas condiciones que se puede hacer, por el mal incentivo… he allí el porqué a los policías les viene del Norte lo que le pueda pasar a la población si ellos no tienen nada que perder», indica.
PANORAMA DESOLADOR
Tras un análisis con los policías de menor a mayor rango, se ha constatado que varios son los problemas que los aquejan y que repercuten en su labor como fuerza de seguridad pública.
PLAZAS NEGOCIABLES
Se ha dado a conocer que todas las plazas para los aspirantes a policía, agentes, inspectores y oficiales, tienen un precio, de acuerdo al grado jerárquico, lo que no permite que un agente que no cuenta con el recurso económico pueda ascender en la escala policial.
La precomisionada para la Reforma Policial, refiere que por ello, varios agentes pasan en dicho puesto por muchos años y nunca cambian de posición porque no pueden pagar como otras personas.
SIN DIGNIFICACIí“N
La alimentación, el denigrante trato y la falta de capacitación y oportunidades son algunos de los problemas que pueden citarse en el análisis.
Recientemente, en una visita inesperada a la Academia de la PNC, se constató, que un grupo de 91 agentes fueron afectados por la comida que ingirieron días antes, denunció Mack, en una inspección realizada hace aproximadamente dos semanas.
En el caso de las mujeres, también se ha constado que ni siquiera cuentan con un baño de ducha para ellas, pues deben compartir con sus compañeros, lo que es calificado como «denigrante», indica.
Por otro lado, Mack ha declarado que un «preso tiene más derechos que un policía», porque cuando son sindicados de algún delito ni siquiera cuentan con un abogado, a excepción de los delincuentes que son acogidos por un defensor público.
Recientemente, este diario, conversó con algunos miembros de la institución policíaca, quienes dieron a conocer que sus jornadas de trabajo son agotantes y esto no permite un adecuado adiestramiento.
Los policías indicaron que uno de tantos problemas que enfrentan, es la poca frecuencia con que utilizan los polígonos de tiro, que se encuentran en la Academia de la PNC, ya que esta preparación básicamente la toman sólo cuando son aspirantes a policía.
Aunque existen dos polígonos: el ordinario y el virtual, este último es principalmente utilizado por las Fuerzas Especiales y rara vez el resto de los miembros que no pertenecen a esas unidades pueden capacitarse en él.
Por otro lado, afirmaron que quien desee ingresar para adiestrarse en el polígono ordinario o en seco, como se le conoce, debe comprar su propia munición, ya que no se les otorga en ninguna de las entidades policíacas.
Estas declaraciones fueron confirmadas por varios miembros de la PNC, que fueron indagados en diferentes comisarías y unidades de la institución.
Según dijeron, la falta de tiempo, de motivación y de recurso económico, hace que ellos y ellas, rara vez utilicen los recursos de la institución para capacitarse.
«Tengo 11 años de ser policía, lo que aprendí, lo aprendí en la calle, por supuesto arriesgando mi vida y cometiendo otros errores, porque no existe motivación y recursos para salir adelante, uno sale como puede», afirma un subcomisario que prefiere no ser citado.
«Por supuesto que me gustaría practicar más, pero dígame usted como lo voy a hacer, si ni siquiera la munición nos dan, hay que comprar una caja con unas 50 balas, que cuesta como Q150, dice un agente egresado de la academia hace tres años.
«Cuesta porque no hay tiempo, fíjese que yo vivo en Mazatenango, trabajo 13 días de corrido y dos me sirven para descansar, si nos asignaran por lo menos un día para capacitarnos, yo sería el primero en estar en la fila, porque a mí me gusta todo eso, dice un inspector.
SIN APOYO PARA FAMILIARES DE FALLECIDOS
La semana pasada, en el Primer Gobernando con la Policía, familiares del agente Jorge Aníbal Aquino, asesinado el 10 de octubre, en el Progreso Guastatoya, denunciaron su preocupación por la falta de una investigación exhaustiva que lleve a la captura de los responsables de este crimen.
Según Jessenia Arias viuda de Aquino, han pasado casi cinco meses de la muerte de su esposo y hasta la fecha no existe ninguna captura, lo que parece indicar que no se están realizando las pesquisas en el caso, a pesar que se han señalado a algunos sospechosos, que fueron vistos el día del crimen.
Tampoco se ha entregado a los familiares del fallecido, un seguro de vida por Q75 mil, lo que provoca preocupación; aunado a que se ha informado que de este monto podría descontarse Q13 mil, del arma que portaba el fallecido cuando fue asesinado, pues alguien sustrajo su pistola.
«Lamento mucho la muerte de mi esposo, él era un buen policía, él aspiraba a convertirse en Oficial Primero, estaba estudiando para serlo; no tenía manchada su hoja de vida, porque nunca se metió a nada malo», concluye la viuda.
FORTALECIMIENTO Y DIGNIDAD
«Todos los guatemaltecos merecemos una verdadera seguridad», afirma Helen Mack, quién dice que para llegar a este objetivo, se debe trabajar en el fortalecimiento y dignificación del policía, que no es visto ni tratado como lo merece.
Mack destaca que no es conveniente depurar a los miembros de la institución policíaca, pues no podrían quedarse 25 mil plazas vacantes, porque esto podría traer otras repercusiones; más bien apuesta para trabajar con el recurso humano que se tiene.
ASUMEN COMPROMISO
Del 22 al 24 de febrero se llevó a cabo el programa «Gobernando con la Policía», en donde se recopiló información relacionada con las necesidades de los miembros de la institución policíaca.
El primer día participaron agentes, subinspectores, inspectores, policías discapacitadas y viudas. Posteriormente, asistieron los oficiales, y el 24 concluyó con la presencia de subcomisarios y comisarios, quienes dieron a conocer sus quejas.
Tras este análisis, ayer se realizó dicho programa, pero con la presencia del presidente ílvaro Colom, quien dijo que asumiría 31 compromisos con la PNC. Algunos de éstos se basarán en la creación de un comedor solidario para los agentes y el apoyo de servicios médicos para el personal.
Por otro lado, también se solicitó el permiso de ingreso para que los agentes puedan utilizar los centros recreativos y la implementación de una mesa técnica que recoja las denuncias de los miembros de la institución policíaca.
CONTINíšA DIAGNí“STICO
La precomisionada para la Reforma Policial, Helen Mack, ha informado que tras dicho análisis, continuará con la verificación de los posibles cambios para mejorar el desempeño policial.
De acuerdo con Mack, esto llevará aproximadamente dos meses más. Si ella confirmará que existe voluntad para realizar cambios, tomará el reto «difícil pero no imposible», como ella lo ha calificado, para convertirse en comisionada y realizar las reformas oficiales, que considere pertinentes.
Según la profesional, son los policías quienes deben exigir un cambio, pues de ellos mismos depende la dignificación y mejoramiento en su persona y trabajo.
Además, ha informado, que es la oportunidad para exponer sus quejas y necesidades, para que sean atendidas sin ninguna represalia.
Mack indica que si existiera una amenaza por dar a conocer los puntos de vista de los policías, ella actuará para verificar de dónde provienen, pues desde el inicio se acordó con el Gobierno, que no debe suscitarse un hecho de esta índole.
«Si hay represalias que me avisen», sentencia Mack, quien ha solicitado libertad al Mandatario Colom para proponer cambios dentro de las filas de la PNC.
Aunque afirma que los señalamientos que ella pueda realizar, traerán consecuencias por el grado de corrupción existente, dice que tomará el reto, pues tanto ella como los ciudadanos guatemaltecos están cansados de los altos índices de violencia que imperan en el país.