El triunfo conseguido por la selección brasileña de futbol ante Irlanda por 2-0 en Londres, permitió al conjunto conducido por Carlos Dunga redescubrir el futbol del atacante Robinho, coincidió en apuntar la prensa deportiva local hoy.
«La selección brasileña redescubrió el futbol de Robinho en el amistoso ante Irlanda. Irreverente y atrevido, el atacante fue decisivo en la victoria por 2-0», apuntó en su portada el diario O Estado de Sao Paulo.
Para el diario, «el partido en Londres ante Irlanda tenía todos los elementos para ser burocrático y sin ninguna gracia, como la mayor parte de los partidos bajo comando de Dunga. Pero la selección reencontró el fútbol de Robinho».
Con un gol y participación fundamental en el otro, Robinho «dejó atrás meses de un fútbol apático en el Manchester City y un período lleno de problemas por una lesión en un tobillo», acotó O Estado.
El diario O Globo, a su vez, apuntó que el partido «estuvo lejos de ser brillante», aunque añadió que Brasil hizo su parte y además mostró a Robinho con gran estado técnico.
«Poco talento y misión cumplida. En el último amistoso antes de la Copa, solamente Robinho brilla y Brasil vence a Irlanda por 2-0. Al fin, brilló la estrella de Robinho, autor de un bellísimo gol y elegido el mejor jugador del partido», indicó el diario.
En la visión de O Globo, «Robinho no llevaba ventajas individualmente sobre la defensa irlandesa, pero probó que tiene suerte».
En tanto, Folha de Sao Paulo afirmó en su primera página que «Brasil venció a Irlanda por 2-0 con jugadas de Robinho».
Para el diario, el resultado fue tan cómodo que ayudó a disminuir la presión sobre Dunga ante su decisión de no convocar al apagado astro Ronaldinho Gaúcho. «Fue el primer partido de la selección después que Ronaldinho Gaúcho recuperó la buena forma física y técnica», recordó el periódico.
La discusión sobre una probable ausencia de Ronaldinho Gaúcho en el 11 brasileño para Sudáfrica se multiplica en los medios brasileños, a pocas semanas del mundial.
Tantos meses deprimido en el Manchester City, Robinho recuperó la sonrisa. Primero, en su reciente regreso al Santos, y ayer, en la selección brasileña, tan necesitada de jugadores alegres y desinhibidos como él. Participó en el primer gol a Irlanda y materializó el segundo tras una preciosa triangulación con Kaká y Grafite, que volvía al equipo cinco años después.
Mejoró la seleí§ao con la incorporación en la segunda parte de Dani Alves, aunque actuara de interior derecho y no de lateral. Y naufragó Adriano en la posición de 9 que dejó vacante la lesión de Luis Fabiano. Muy activo, Kaká también fue clave en los dos tantos. En cuanto a Irlanda, empezó pujante, disputando el balón a Brasil, pero acabó fundida, descompuesta en la defensa y sin llegada ofensiva.
Eso es el Brasil de Dunga: duerme los partidos con un ritmo lentísimo, acumula mucha gente en torno a la línea de su área grande y, zas, sale a toda velocidad en el momento menos pensado. A través de Kaká, que conduce a toda mecha, quitándose ayer de encima al molesto Duff, que trató de agarrarlo por detrás, y sirve a la derecha a Robinho, cuyo centro-chut al centro fue rematado en propia puerta por Andrews. Anecdótico resultó que Robinho estuviera en fuera de juego cuando se desmarcó. Lo importante es que Brasil te mata al contragolpe. Por mucho que Irlanda creyera que tenía la situación controlada.
Trapattoni había motivado a sus jugadores para que demostraran ayer en el campo del Arsenal que un árbitro, el ya famoso Martin Hansson, les privó el pasado 18 de noviembre, al conceder el gol de Francia tras una mano de Henry, de lo que merecían: estar en el Campeonato del Mundo.
Así, ayudado por su gran potencial en las jugadas de estrategia, Brasil ganó la pasada Copa Confederaciones. Así piensa ganar el próximo Mundial de Suráfrica, en cuya lista definitiva no parece que cabe Ronaldinho. A pesar de que había pancartas en el Emirates pidiendo la presencia de Ronaldinho. Otra cosa parece Adriano, muy lejos del delantero potentísimo que fue en su día en el Inter y en el pasado Mundial de Alemania 2006. Ha recuperado la confianza en el Flamengo, pero siguen sobrándole un par de kilos.
Dunga aflojó las correas tras el descanso. Ordenó al lateral izquierdo Bastos que acompañara el ataque. Incluso se atrevió a dar entrada a Dani Alves, pero no de lateral derecho -demasiado atrevimiento-, sino de volante por delante de Maicon. Y, sí, Alves dio de inmediato más velocidad a la canarinha, a punto de marcar tras robar el balón a Ledger. La defensa de Irlanda comenzó a perder los papeles y Kaká y Grafite regalaron el gol al risueño Robinho.