El futbolista Franck Ribéry, convocado para el amistoso de hoy entre Francia y España en el Stade de France, en las afueras de París, tendrá la oportunidad de ganarse un prestigio algo minado por su reciente lesión y por su insistencia por ocupar la banda izquierda.
«He echado mucho de menos a los «Bleus». Tengo ganas de romperlo todo», manifestó el astro del Bayern Múnich, que ha estado alejado de la selección desde que jugara su último partido con el equipo nacional de Francia el pasado 9 de setiembre contra Serbia.
Con esos términos, expresados en declaraciones a la revista France-Football, el centrocampista dejaba claro su sentir respecto al equipo nacional galo, con el que no pudo jugar en las repescas que clasificaron a Francia para el Mundial de Sudáfrica gracias a la polémica mano de Thierry Henry.
Su regreso a la competición en plena forma, materializado con un gol decisivo ante el Hamburgo, el pasado domingo en partido de la Bundesliga (1-0), viene muy bien al equipo que dirige el seleccionador francés Raymond Domenech, que presenta numerosas dudas y ausencias por lesión.
Además, la recuperación de Ribéry tiene lugar en un momento en que la selección francesa es objeto de las críticas generadas por su bajo nivel de juego.
Su regreso en muy buena forma, materializado con el gol decisivo de los bávaros ante Hamburgo (1-0) en la Bundesliga, viene muy bien a los «Bleus», que están afectados por una cascada de lesiones y que se ven obligados a resarcirse ante su público después del magro desempeño ante los irlandeses en la repesca mundialista.
La sola presencia de Ribéry en la cancha es un real motivo de esperanza para el equipo, que busca sus referentes a tres meses y pocos días antes del primer partido, ante Uruguay (11 de junio).
Raymond Domenech es consciente de que el jugador no está al 100% de sus posibilidades físicas, pero confía en su talento.
«Que vuelva a su mejor nivel, no ahora inmediatamente sino dentro de un mes, me vendrá muy bien», destacó al brindar la lista de convocados para el partido.
Pero sobre todo, más allá de lo estrictamente deportivo, el regreso del jugador a la selección gala sirve para disipar ciertos malentendidos, y que el técnico pueda ponerle los puntos sobre la «íes».
En su aparición internacional ante Rumania (1-1), el número 7 se mostró un tanto caprichoso y se escoró más hacia la banda izquierda, contrariando las recomendaciones del «mister», que lo dejó en el banco ante Serbia (1-1).
Sin embargo, la estrella de la selección gala insiste en que, ya sea en el Bayern o en la selección, es sobre la izquierda donde juega más cómodo. Es a ellos ponerse de acuerdo.
El primer gran fichaje del Real Madrid para la temporada 2010-2011 se llama Franck Ribéry. El jugador debe decidirse esta semana sobre la oferta de renovación que le propuso el Bayern, pero él está decidido a dar el salto al equipo de Zidane, al auténtico equipo de sus sueños…
Franck Ribéry, que hoy será uno de los grandes atractivos en la pasarela de Saint Denis del Francia-España, tiene cada vez más claro que su futuro profesional pasa por el Real Madrid. Según pudo saber AS, todos los que llaman estos días a las oficinas del Bayern preguntando por él se encuentran con esta contundente respuesta: «Ribéry tiene una oferta nuestra para renovar este mes, pero si al final se va, el jugador sólo quiere ir al Real Madrid…».
Los responsables ejecutivos del Bayern reciben casi a diario llamadas de Sandro Rosell (quiere al francés para su futuro proyecto como presidente del Barí§a si gana las elecciones del 13 de junio), del Chelsea de Abramovich (que se ha visto liberado para fichar tras ser perdonado por el TAS después del caso Kakuta), del City (quieren cubrir como sea la baja de Robinho) y de la Juventus (Ferrara quiere a Ribéry y vender al brasileño Diego). Pero los cuatro clubes han comprobado que no es cuestión de dinero. Ribéry ya ha tomado su decisión y ésa sólo pasa por jugar la 2010-11 en el Bernabéu.
Con palabra.
Ribéry está demostrando ser un hombre de palabra. Su agente, Alain Migliaccio, le dijo a Florentino y a Zidane en verano que esta temporada dejaría el Bayern sólo para fichar por el Madrid. Las lesiones sembraron dudas, pero tras su última actuación ante el Hamburgo esos titubeos se han desvanecido.
Rosell lleva tiempo intentando convencer al jugador para que lidere la nueva cara del Barí§a, en la que él aspira a ser el sucesor de Laporta. Pero a Ribéry le tira Zizou, que se ha cansado de decirle a Florentino que es «mejor que Cristiano».