La Comisión Europea autorizó hoy el cultivo de una papa genéticamente modificada, del grupo alemán BASF, en su primera medida de este tipo en los últimos doce años en la Unión Europea (UE), donde los transgénicos generan fuertes polémicas.
Bruselas también aceptó la comercialización en Europa de tres variedades de maíz transgénico de la firma Monsanto, derivados del MON 863, según un comunicado del ejecutivo europeo. Esta decisión es menos espectacular, dado que la Comisión autoriza con frecuencia la importación de productos OGM (organismos genéticamente modificados) para comercialización.
La verdadera novedad se refiere a la autorización de la papa Amflora, un tubérculo concebido por la firma BASF, destinado a la utilización industrial para la fabricación de almidón y para la alimentación de animales.
La última autorización de cultivo de un OGM en la UE fue la del maíz de Monsanto, el MON 810, en 1998.