Guatemala ¿es aún posible? -II-


En el artí­culo anterior inicié esta serie de comentarios al importante estudio de investigadores de Flacso, cuyo tí­tulo es el mismo que yo estoy utilizando. Que es un análisis aleccionador de la desastrosa situación polí­tica, económica y social de nuestro paí­s. En el primer comentario afirmé que si es posible Guatemala y diré porqué y cómo debemos proceder para que se haga real esa posibilidad. E inicié el comentario al primer apartado del ensayo de Flacso, «La Crisis Mundial y el Conflicto Regional», pero ya no tuve espacio para terminarlo, y a continuación lo haré, así­ como opinaré respecto al segundo apartado: «La Agenda Social, en primera lí­nea ante la Crisis», y tercer apartado: «Seguridad y justicia, la otra cara de la moneda».

Alfonso Bauer

En cuanto a los puntos del primer apartado que ya no traté en el escrito anterior, expreso mi absoluta adhesión a las tesis de Flacso:

—«Presencia de poderes hegemónicos transnacionales en las disputas por las fuertes energéticas, de recursos naturales y de las fuentes de agua».

—«El golpe de Estado en Honduras plantea un desafí­o enorme para la construcción de la democracia en ese paí­s» (De acuerdo, pero también para el resto de los paí­ses del Istmo, incluida nuestra República).

—«(…) Los graves rezagos y problemáticas sociales, es quizás el principal valladar en la consolidación democrática en la región».

LA AGENDA SOCIAL, EN PRIMERA LíNEA ANTE LA CRISIS

Ese planteamiento, polí­ticamente es el que debe observarse para superar la caótica situación de pobreza y extrema pobreza de las clases trabajadoras, en tanto que la minorí­a oligárquica disfruta el monopolio de la riqueza, pero no estoy de acuerdo en que consideren que los programas sugerentes llamados de Cohesión Social estén «dirigidos a redistribuir la riqueza nacional y ampliar la ciudadaní­a social», ya que tales programas no pasan de ser simplemente asistenciales, salvo en lo que respecta a la relativa gratuidad de los servicios públicos de educación y salud.

En cambio me sumo a su señalamiento: «Varios temas importantes siguen pendientes en la Agenda (…) La educación bilingí¼e y la interculturalidad, así­ como «las decisiones polí­ticas, económicas y técnicas que son urgentes de tomar siguen postergadas (…).

SEGURIDAD Y JUSTICIA: LA OTRA CARA DE LA MONEDA

De este apartado, debemos solidarizarnos con verdades tan evidentes como las siguientes: «El Estado es incapaz de responder ante fenómenos criminales que se repiten con una impunidad que aterra (…). «(…) Sí­ es posible avanzar en la investigación y persecución penal y en la lucha contra la impunidad». Yo hubiese agregado: siempre que las autoridades de Gobierno tengan voluntad polí­tica actuante para el desarrollo humano de las grandes mayorí­as.

Sin embargo, disiento de la afirmación: «Es cierto que hay reconocimiento al esfuerzo para enfrentar la problemática social», porque no se ha hecho ningún esfuerzo al respecto. En el próximo artí­culo fundamentaré mi desacuerdo.