Una semana después de sufrir un problema cardíaco que lo llevó al quirófano de emergencia, Bill Clinton ha vuelto a trabajar y ha aprovechado para animar a los niños a que eviten sufrir este tipo de enfermedades comiendo sano y haciendo ejercicio.
«Tuve mucha, mucha suerte al no haber tenido más consecuencias», dijo Clinton a Alliance for a Healthier Generation, una organización que promueve la salud en los más jóvenes, asociada a su fundación.
«Todos sabéis que tuve que ir al médico la semana pasada para que me arreglara el corazón un poco… Estoy feliz de haber vuelto al trabajo», reconoció el ex presidente, que sufrió una complicación en uno de los cuatro bypass que tiene desde 2004.
«La raíz de lo que me pasó está en los malos hábitos que adquirí en mi infancia. Principalmente, mi forma de comer y la manera en que esto interactuó con mi propia biología y mi propensión a producir colesterol malo», explicó Clinton.
«Comí demasiadas cosas fritas, demasiado helado, demasiado de todo», reconoció el ex mandatario, cuyo pronóstico es ahora excelente según sus médicos. «Mucha gente joven podrá pasar exactamente por lo mismo que pasé yo, a menos que cambien sus hábitos de alimentación y ejercicios», dijo. «Puede que tengan la misma suerte que yo, pero también puede que no la tengan».