Petróleo de las Malvinas reaviva conflicto de soberaní­a


Argentina reclama como propio el territorio de las islas Malvinas, pero descarta acudir a instancias bélicas para tomar el control del área que actualmente ocupa Gran Bretaña. Archivo.

Argentina excluye la opción bélica en su disputa con Gran Bretaña por la soberaní­a en las Malvinas, en momentos que crece la tensión diplomática por los recursos petroleros en las islas, reafirmó hoy el vicecanciller argentino, Victorio Taccetti.


«Lo bélico está excluido de nuestro horizonte y ellos (los habitantes de las Malvinas) no deben tener preocupación por eso, pero sí­ saber claramente que Argentina no va a abandonar esta reivindicación legí­tima» de soberaní­a, dijo Tacetti en declaraciones a radio Milenuim.

El primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, dijo el jueves que los habitantes de las Malvinas (unos 2.500 civiles) «están adecuadamente protegidos».

Argentina y Gran Bretaña libraron en 1982 una guerra en las Malvinas que culminó, tras 74 dí­as de combates, con la rendición de la entonces dictadura del paí­s sudamericano.

Desde el retorno de la democracia, en 1983, Buenos Aires apela a la ví­a diplomática en la disputa por la soberaní­a en el archipiélago austral, ocupado por el Reino Unido desde 1833.

La tensión diplomática creció esta semana luego de que Argentina endureció los controles para la navegación hacia Malvinas, en respuesta a la decisión británica de intensificar la exploración petrolera en la cuenca de las islas del Atlántico sur.

La medida impone a los barcos solicitar autorización para transitar por «las aguas jurisdiccionales argentinas» de 200 millas náuticas de extensión.

Se estima que en los próximos dí­as llegará a las Malvinas la plataforma petrolera británica Ocean Guardian.

Malvinas Decepción por Argentina


La asamblea legislativa de las Malvinas calificó de previsible pero no obstante «decepcionante» la conducta del gobierno argentino que trata de oponerse al próximo inicio de una campaña de exploración petrolera en la cuenca norte del archipiélago, según un comunicado.

«No es una sorpresa para nadie que Argentina se comporte de este modo, pero no es menos decepcionante cuando lo hacen», señala el comunicado difundido en el mismo dí­a en que la plataforma off-shore de perforación «Ocean Guardian» llega a la zona, a unos 160 km al norte de las islas.

La asamblea legislativa del archipiélago de las Malvinas (Falklands, como las conocen los británicos) denunció principalmente la decisión de las autoridades argentinas de exigir un permiso de navegación a los barcos que transiten en aguas jurisdiccionales argentinas (hasta 200 millas náuticas de sus costas) en dirección a las islas

«Es una decisión que busca tratar de perturbar las perforaciones petroleras que deben comenzar la próxima semana», dijo el comunicado precisando sin embargo que todo el material necesario ha llegado ya a su destino.

El gobierno argentino reprocha a Londres haber autorizado las perforaciones ignorando las resoluciones de la ONU que invitan a las dos partes a retomar las negociaciones sobre el futuro del archipiélago, cuya soberaní­a continúa reivindicando por ví­a diplomática.

«Cuanto más lejos tengan que ir a buscar sus aprovisionamientos, se les hace más difí­cil y más costoso», declaró el miércoles el vicecanciller Victorio Taccetta, comentando la adopción del decreto.