Una de cal y otra de arena


Reconozco que una gran parte de mis comentarios van dirigidos hacia acciones y decisiones adoptadas por el Ejecutivo y algunos integrantes del Legislativo. Esto ha dado lugar a que parientes y amigos a quienes estimo, me hagan la observación de que critico demasiado al Gobierno y al Congreso y algunos me preguntan si tengo alguna enemistad o desavenencia con ílvaro Colom o Roberto Alejos. Debo aclarar que ni lo uno ni lo otro. A ílvaro lo conocí­ cuando era un adolescente debido a la gran amistad, respeto y cariño que tuve y mantengo por su padre el licenciado Antonio -Tono- Colom Argueta; luego nos volvimos a encontrar en tiempo de Ramiro de León y él era Director de Fonapaz y yo Secretario General de la Presidencia y en las pocas ocasiones que hablamos jamás tuvimos una controversia seria, y con Roberto, «Robertí­o» Alejos lo conocí­ alrededor de 1984 cuando la antigua UCN formó una alianza con el PR y el PNR de Alejandro Maldonado, fuimos diputados en el mismo perí­odo y tuvimos buena amistad.

Héctor Luna Troccoli

Las crí­ticas que hago son a las instituciones que dirigen ambos, aunque en el caso de ílvaro Colom, estimo que la influencia cercana que tiene  y no me refiero sólo a su esposa, sino a sus amigos financistas, que tal parece son la razón de su actuar como mandatario, es causa de muchos de sus desaciertos que despiertan dudas y suspicacias sobre su honestidad.

Después de lo anterior, doy vuelta a la página y sigo adelante. El Presidente y casi todos sus achichincles han iniciado una fuerte campaña desde fines del año pasado indicando que si queremos seguridad, educación y salud, para mencionar los tres elementos más importantes que requiere con urgencia nuestro paí­s, NECESITAN DINERO y para tener ese dinero buscan la solución más fácil: poner impuestos que recaen sobre las clases que menos plata tienen.

Para obtener dinero, ya el Gobierno actual ha dado un paso positivo, digno de felicitar y aplaudir, al capturar a dos grandes evasores de impuestos (sólo uno de ellos por Q400 millones), pero, según el superintendente de la SAT y el folclórico vicepresidente Espada, hay cerca de mil 700 grandes evasores que adeudan al fisco alrededor de dos mil quinientos millones de quetzales y que hay cerca de 2,000 juicios que duermen el sueño de los justos en los tribunales. Entonces, estas acciones iniciadas con dos, deben proseguirse con TODOS los multimillonarios evasores y no como dice el señor de la SAT en declaraciones del martes: que van a iniciar fiscalizaciones en pequeños negocios y las tiendas, lo cual es absurdo y parte de la idea del CACIF, de ampliar la base tributaria, esto es, que paguen impuestos los miles de vendedores informales y que mientras, sus cuates y la supercúpula siga hartándose de nuestros impuestos. Entonces, capturen a los que faltan y métanlos en prisión, con la colaboración del Organismo Judicial y de su presidente, ya que ello conviene más al paí­s, en lugar que el funcionario de la Corte, quien no tiene un pelo de tonto pero sí­ de, digamos, «extragavante» por las cosas que hace y dice. Viaje a Brasil con su… secretaria y después a la República Dominicana con su… asesor. Supervisen directamente esos juicios, señores de la Corte y vean porque están  atorados, ¿Pisto o influencias?…

Hay otra forma de hacer dinero, combatan al contrabando. Cuando trabajé en Finanzas, 1978-1986, según estadí­sticas del Banco Mundial llegaba la evasión a casi el 76 por ciento, ¡imagí­nense! del total de mercaderí­as que se importaban y exportaban de Guatemala.

Ahora dicen en la SAT que ya sólo se evade por el contrabando el 46% y por eso friegan a los que en cajas y canastos traen dulces y otras chucherí­as sin pagar impuestos, pero no joden a los que traen furgones llenos de mercaderí­as que van desde telas y papel, a electrodomésticos o vehí­culos, entonces porque fregar a un tres a cinco por ciento que traen por «pushos», mercaderí­a y no trabar a los grandotes.

Sólo la SAT, el inamovible ministro de Finanzas y el señor de San Felipe lo saben.

Esto, es por el lado  de los empresarios, pero dí­game con sinceridad ¿conoce usted a un vista de aduanas honesto? Puede ser que los haya, lo difí­cil es encontrarlos.

Para hablar de la «honradez» aduanal les cuento tres breves anécdotas: fuimos a una comisión a Puerto Barrios (aduana sin mayor importancia) y uno de la delegación conocí­a al jefe de vistas quien le regaló un carro BMW chocado porque él «no lo iba a componer, pues para eso se habí­a comprado uno nuevo» que nos mostró para darnos envidia. Otra: con un colega abogado fuimos a la Aduana Central a levantar un acta y en la puerta de salida escuchamos esta conversación entre dos vistas: «Â¿vos por qué llevás un ladrillo entre la chumpa?», pregunta uno. «Es que si no me hueveo algo siento que no he venido a trabajar» responde el otro, y la última: un sábado fuimos a la casa de un vista en la zona 12, muy humilde por cierto, y uno del grupo le preguntó «Â¿no que estabas construyendo una casa pues? Vení­ a ver, es la de enfrente de tres pisos, pero es para alquilar.»

Si se lleva a cabo una acción gubernamental para combatir estas lacras y también se combate la corrupción en ciertos programas de cohesión social a los que se les han transferido millones para regalar pisto a familias pobres, según dicen, y hacen lo  contrario de lo que dijo el filósofo chino: «no les des un pez, enséñales a pescar». Y para terminar ¿que tal serí­a una reducción del gasto público de funcionamiento eliminando plazas fantasmas, rebajando sueldos, (Alo Colom), eliminando gastos de representación, quitando asesores,  reduciendo viáticos, viajes y gastos superfluos, o evitar casos como el hombre de confianza del vicepresidente que se tiraba dos sueldos, o Colom que ya empieza a pagar favores a Tomza que en su campaña le dio pisto y ahora le presta su avión, dándoles en usufructo un terreno del Estado que se encuentra en un área protegida para continuar haciendo… lata el medio ambiente, etc.

LAPSUS CALAMI. En mi columna del lejano viernes tuve otro de mis acostumbrados errores por escribir rápido y no revisar mi columna. Al hablar de la deuda pública dije que en dos años Colom se habí­a endeudado MENOS que Arzú, Portillo y Berger en sus cuatro años de Gobierno, cuando es todo lo contrario,  ha endeudado MíS A GUATEMALA, QUE SUS ANTECESORES en la mitad del tiempo.