La historia no miente… 1975-1986


Continuando lo que han sido las finanzas públicas, de 1974 a 1978, en la administración Kjell Laugerud se incluyó un programa tributario que buscaba elevar la carga al 10% del Producto Interno Bruto (PIB), una de sus primeras medidas modificó el Impuesto al papel sellado y timbres; Circulación de Vehí­culos, Pasaportes, Consumo de Cigarrillos, aguardiente, cerveza, vino y bienes inmuebles. Promulgó también una ley para combatir la evasión tributaria.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

Estas resoluciones no alteraron el nivel de ingresos tributarios y sin alguna acción nacional, los precios del café, en el mercado internacional, aumentaron dando un sustancial aumento de impuestos. Aun así­, los ingresos corrientes no fueron suficientes y se recurrió al endeudamiento interno y externo.

 

De 1978 a 1982, presidió el gobierno Romeo Lucas Garcí­a, se concluyó la negociación de la Ley de Fomento para la Descentralización Industrial y la de Incentivos a las Empresas de Exportación. En ambas leyes se otorgaron privilegios y beneficios fiscales como excepción del Impuesto de Timbre, del Impuesto Sobre la Renta. Así­ mismo, se rebajaron los impuestos a la Exportación de Café, todo lo cual conllevó a un deterioro e inestabilidad fiscal al punto que en 1982 la carga tributaria fue negativa en un 4%.

 

De 1982-1986, perí­odo durante el cual presidieron el Gobierno Efraí­n Rí­os Montt y í“scar Mejí­a Ví­ctores, buscando reducir el déficit, se introdujeron cambios a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, estableciendo declaración obligatoria a los contribuyentes con más de Q4,500 anuales, se implantó el IVA y esto fue en gran parte la pérdida de respaldo del Gobierno que presidí­a Efraí­n Rí­os Montt. Su sucesor, Mejí­a Ví­ctores, sin ninguna justificación técnica redujo el IVA en tres puntos.

 

En 1985 se aprueba una reforma fiscal (CACIF lo calificó de lunes negro) restableciendo el Impuesto de Importación al Café, el Impuesto Selectivo al Consumo de Cerveza, Licores y Cigarrillos; modificaciones al IVA, especialmente la eliminación de la tasa cero, la inclusión de pago de impuestos a las sucursales y agencias domiciliadas en el extranjero y la modificación de impuestos al consumo de petróleo y derivados. CACIF y las cámaras pidieron la inmediata suspensión, la destitución y renuncia de los entonces ministros de Economí­a, Minerí­a, presidente del Banco de Guatemala y secretario de la Jefatura de Estado. Las presiones lograron la derogación de ese paquete tributario.

 

En 1986 asume el gobierno Vinicio Cerezo, quien fuera propuesto por el Partido Democracia Cristiana Guatemalteca. En su programa de gobierno plantea la readecuación tributaria que debí­a basarse en principios de justicia y equidad para que los grupos de mayores ingresos contribuyeran en mayor medida al financiamiento del desarrollo. Como consecuencia, en 1987 plantean, a través de su ministro de Finanzas, Rodolfo Paiz Andrade, modificar el Impuesto Sobre la Renta, el Impuesto al Valor Agregado, los impuestos Selectivos al Consumo, el Impuesto Sobre Inmuebles, una Tasa extraordinaria sobre servicios aduaneros, un Impuesto sobre utilidades de la banca, modificar la Ley de Fomento Aví­cola, la de Circulación de Vehí­culos y la de Papel Sellado y Timbres.

Continuará.