Año del Tigre, crucial para el rey de la selva


Miembros de la comunidad china en Manila, Filipinas, celebran el inicio del Año del Tigre, según el calendario lunar. FOTO LA HORA: AFP JAY DIRECTO

¿Permitirá el Año del Tigre, que comienza mañana, salvar al más grande de los felinos? Esto esperan los ambientalistas y defensores de los animales, que han lanzado una campaña de movilización masiva en Asia, donde viven los últimos tigres en libertad.


«Es ahora o nunca», advirtió Chris Shepherd, de la asociación para la protección de la fauna salvaje TRAFFIC. «Si queremos verdaderamente salvar a los tigres, tenemos que actuar».

El tiempo apremia ya que sólo queda 3.200 tigres en libertad, desde India y Rusia hasta Camboya e Indonesia, según las estimaciones. Se calcula que eran 6.000 el último Año del Tigre, en 1998. Y probablemente más de 100.000 a comienzos del siglo XX.

El calendario lunar chino «nos ofrece una oportunidad única de galvanizar la voluntad y la acción polí­tica para contrarrestar la tendencia», indicó Mike Baltzer, jefe del programa mundial de tigres de la organización conservacionista World Wildlife Fund (WWF).

Esta movilización comenzó en enero en Tailandia, donde los trece paí­ses que cuentan con tigres salvajes se comprometieron a duplicar su población de acá a 2022, próximo año del felino.

Nuevas medidas serán tomadas en la ciudad rusa de Vladivostok, donde se llevará a cabo una «cumbre para la protección del tigre».

Pero para que las acciones sigan a las palabras, a los ojos de las ONG es esencial la sensibilización del público.

De esta manera, en India estrellas de cine y del deporte han sido reclutados para una campaña publicitaria a gran escala, simbolizada por Stripey, un adorable tigre bebé que ya cuenta con 75.000 «amigos» en Facebook. «Más de 1.411 (tigres salvajes en India). Puedes ayudar a cambiar la situación» es el mensaje que promueven las estrellas de la campaña, que incluyen al capitán de la selección nacional de cricket, Mahendra Singh Dhoni.

«La opinión pública es un arma esencial,» señala Diwakar Sharma, de la WWF. «Un acuerdo entre el sector público y el privado podrí­a ser muy eficaz para atraerla».

La protección del tigre depende del éxito de una estrategia doble: conservar sus hábitats naturales, disminuidos por la actividad humana, y luchar contra la caza furtiva, ligada al uso de sus huesos, dientes y bigotes en la medicina tradicional china.

Para lograrlo, las autoridades deben enfrentarse a poderosos intereses agroforestales y a un lucrativo mercado negro.

En Malasia, por ejemplo, un tigre macho de 4 años fue recientemente muerto por indí­genas a instancias de una red de traficantes que «utiliza a las tribus para cazar en el bosque», señaló Shabrina Shariff, del servicio de conservación en el estado de Perak (norte).

Los nativos «reciben poco dinero y la mayor parte de los ingresos van a quienes dirigen el tráfico», explicó.

La caza furtiva existe también en China, donde quedarí­an solamente 50 tigres salvajes. Pero para Xie Yan, de la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje (WCS), existe una oportunidad de salvarlos debido a que «la gestión de las reservas naturales y la sensibilización de las comunidades locales han mejorado».

Aún así­, es difí­cil crear las condiciones para la convivencia del tigre, que necesita un territorio de más de 50 mil hectáreas, y el hombre. En la isla indonesia de Sumatra, debido a la acelerada deforestación los conflictos se han multiplicado y han ocasionado con frecuencia la muerte de uno o el otro.

El gobierno indonesio acaba de lanzar una sorprendente iniciativa para salvar al tigre en Sumatra, donde no quedan sino 400 ejemplares: autorizar la «adopción», como animal de compañí­a, de felinos nacidos en cautiverio.

«No es la mejor solución para proteger al tigre», indicó Bustar Maitar, de la división de Greenpeace en el sudeste asiático. «Es mejor salvar las selvas donde viven».