Los colochos de guayaba y Santa Catarina Pinula


Entre la variedad de dulces tí­picos que produce nuestro paí­s sobresalen los colochos de guayaba. Y cuando usted se deleita con ellos, probablemente nunca se enteró que la materia prima, las guayabas, podrí­an proceder de Santa Catarina Pinula. Cuando bebe un refresco o calma su sed con un poco de agua, jamás se pone a pensar que este precioso lí­quido puede provenir de los manantiales, fuentes o rí­os de ese lugar. Lo que sucede es que padecemos la furia de la globalización y de las marcas que invaden el mundo, pero no hemos sabido promocionar internamente nuestros propios productos y menos apreciar las cosas nuestras. En esa misma lí­nea de pensamientos, muchas personas no se han informado tampoco del diferendo limí­trofe entre las autoridades del vecino municipio que preside el alcalde Tono Coro y las de Guatemala, al mando del polémico ílvaro Arzú. Este diferendo, después de más de cinco años, llegó al Organismo Legislativo, donde permanece con dictámenes favorables a Santa Catarina Pinula, de las correspondientes comisiones del Congreso.

Félix Loarca Guzmán

Pese a la tecnologí­a, las cosas en este paí­s todaví­a van lentas como en tiempos de la colonia, «cuando el Común de Santa Catarina Pinula obtuvo la posesión de sus tierras, con autorización de la firma del cacique don Pedro Pérez de Espinal, después de la del Oidor de la Real Audiencia encomendada para ello».

Hay muchí­simas cosas que se ignoran porque el debato mediático por lo general se sostiene en la ciudad de Guatemala, algo así­ como si la provincia hubiera quedado olvidada desde la conquista.

Son pocas las personas que conocen que en Santa Catarina Pinula está por concluir la construcción de un hospital triple A, que necesita equipamiento para que pueda empezar a funcionar; igualmente la educación tiene prioridad y por eso se han edificado entre otras, una de las escuelas de mayor tamaño en Centroamérica, con el apoyo, por supuesto, de la propia municipalidad, los consejos de Desarrollo y la comunidad que han fortalecido su conciencia sobre la importancia de dejar bases sólidas educativas a las presentes y futuras generaciones. También está el hecho de que con el programa «Yo, sí­, puedo», se ha llegado a los objetivos propuestos de acercarse, al analfabetismo cero.

Además, desde hace tiempo también funciona la extensión de la Universidad de San Carlos, mediante convenios con el alcalde Antonio Coro. De manera que un alto número de estudiantes tiene la Universidad a la vuelta de la esquina. Se trata sólo de dos o tres aspectos de todo un amplio programa que realizan autoridades que verdaderamente trabajan, y que deberí­an servir de ejemplo para las de otros municipios.