¿Qué está sucediendo en Haití? ¿Por qué todo sucede tan rápido? ¿Por qué Haití? Una población en un 80% pobre, con menos de 2 dólares diarios para subsistir, un país poblado de miseria, desintegración, endeble gobernabilidad.
Un estudio a cargo del PNUD desnuda la realidad mundial: «La población de los países en desarrollo es mucho más vulnerable a las catástrofes naturales tales como terremotos, huracanes, inundaciones o sequías, debido a la falta de prevención».
El tema no es eminentemente monetario, en Haití hasta hace poco y ahora más que nunca falta de todo, incluido dinero para su reconstrucción. El tema central a mí entender continua siendo no sólo en Haití sino en otras naciones pobres la ausencia de una política pública en prevención y estrategias. Resulta obvio que hace falta planificar de forma adecuada, enfocado a acciones concretas. En mi corta experiencia coordinando programas de cooperación llegue a la conclusión que el problema no es el cooperante, en la mayoría de los casos la incapacidad de presentar proyectos sustentables, tangibles, viables resulta siendo un obstáculo importante del demandante de cooperación.
Naciones Unidas examinó durante varios años en diferentes situaciones como la que ahora se presenta en Haití, las estadísticas resultan pavorosamente preocupantes, en ausencia de planificación el numero de victimas se incrementan. Existe una media comparativa de 1 a 7 en relación con el grado de desarrollo por un lado. Si comparáramos la realidad japonesa (altamente expuesta a actividad sísmica) con la realidad haitiana constataríamos que la pobreza estructural es la mayor responsable de lo que acontece en la hermana nación en estos momentos. Se disminuye el riesgo de vulnerabilidad en la medida que se invierte en prevención.
Duncan Green, investigador británico nos alerta sobre la vulnerabilidad mundial a las catástrofes naturales al afirmar que entre otros, incluido el cambio climático las desigualdades sociales habrán de someter a la población cada vez más y más.
La mitigación al riesgo es importante, la vulnerabilidad mundial se ha incrementado en un 100% debido a las desigualdades económicas.
Ahora bien, al hablar de vulnerabilidad habrá que tomar en cuenta entre otros a los niños, ancianos y mujeres. La lamentable y penosa situación nos permite vislumbrar un panorama nada alentador en Haití, la escasez de alimentos, agua, condiciones mínimas de vida, sumadas a una situación compleja y precaria previa al terremoto de la semana anterior esbozan un cuadro político complejo y delicado. Habrá que tener en cuenta algunas consideraciones esenciales tales como: a) la marginalidad que genera precariedad y vulnerabilidad (cerros, laderas, exiguos requisitos de construcción, en algunos casos nulos); b) densidad población y carencia de planificación urbanística; c) crisis económica mundial que incide en migraciones internas, generando desempleo urbano y que mina la estructura social que posteriormente se transforma en ciclo de violencia y d) degradación ambiental que aumenta la vulnerabilidad.
El estudio de Green concluye categóricamente al afirmar que se hará necesario generar un mayor apoyo a los gobiernos para implementar medidas preventivas y de respuesta a los desastres naturales, apoyo directo a las comunidades más vulnerables y ante todo, un sistema de ayuda humanitaria internacional con decisiones rápidas efectivas y transparentes.
¿Esta sucediendo esto en Haití? La crisis que esta por llegar debe ser atajada a tiempo, en primera instancia estamos en presencia de un desastre humanitario y en segunda, de un desastre humanitario, político y social de imprevisibles consecuencias. Aprovechar la coyuntura para generar base geopolítica es una cuestión aun más criticable.