El chileno Fernando González derribó este miércoles al tenista número 2 del mundo, el español Rafael Nadal, para hacerse un lugar en las semifinales del torneo Abierto de Australia, en que se enfrentará ahora al alemán Tommy Haas.
Este miércoles en el Rod Laver Arena, González -décimo preclasificado- ignoró por completo el franco favoritismo de Nadal y lo arrolló en tres sets seguidos, con marcadores de 6-2, 6-4, 6-3, para pavimentar su camino a la semifinal del torneo.
En esta edición del primer Grand Slam del año, el chileno de 26 años ya despachó en secuencia al astro local Lleyton Hewitt (19º cabeza de serie) y al estadounidense James Blake (5º preclasificado), antes de enviar a Nadal de retorno a casa.
La de este miércoles fue su tercera victoria sobre Nadal en cuatro partidos, y se convirtió en el segundo chileno a alcanzar la semifinal de un torneo de Grand Slam en la era de los Abiertos (después de 1969), después que Marcelo Ríos hiciera lo mismo en Australia en 1998.
«Pienso que estoy jugando un gran tenis, ahora puedo hacer más cosas en la cancha y eso me deja feliz. Ya estuve en cuartos de final de torneos de Grand Slam, pero nunca había ganado. Pero este miércoles jugué un tenis increíble y espero que continúe de esta forma», dijo el chileno.
González reconoció que su trabajo con el entrenador Larry Stefanki modificó profundamente su forma de jugar al tenis, y los resultados de ese esfuerzo se están viendo ahora en Australia.
«Antes, yo apenas le pegaba fuerte a la pelota, una y otra vez. Podría ganar un punto o perderlo. Ahora tengo otras estrategias para desarrollar. Subo más a la red, puedo imponer una pausa en el ritmo y trato de correr un poco más», explicó.
El resultado este miércoles no podía ser más evidente: el chileno atormentó a Nadal con 10 ’aces’ y nada menos 41 golpes ganadores, 20 de ellos de ’drive’.
Su rival en la semifinal será Haas, un tenista que mostró regularidad en Australia y este miércoles eliminó trabajosamente al ruso Nikolay Davydenko en cinco sets, con parciales de 6-3, 2-6, 1-6, 6-1, 7-5.
Con relación a Haas, González mostró cautela pero igual puso de manifiesto su autoconfianza. «Tommy es un muy buen jugador, que tiene mucha experiencia. Pero yo pienso que puedo ganar, o tengo la esperanza que puedo ganar», expresó.
Nadal, en contrapartida, por momentos del partido ante González mostró que no tenía fuerzas para contener al chileno, especialmente en el tercer y último set, cuando ante cada punto del adversario reaccionaba con una mezcla de decepción y resignación.
Pero en verdad González no le dio oportunidades, ya que le quebró el servicio dos veces ya en el primer set, para mostrar que el mallorquín tendía una noche difícil en Melbourne.
En el segunto set, el chileno mostró porque es considerado el dueño de uno de los mejores golpes de revés del circuito, y con esa arma se convirtió en un verdadero enigma para el español.
En el tercer episodio, Nadal igualó las cosas hasta el 2-2, pero González le quebró el servicio con un impresionante golpe de ’drive’ para ponerse 3-2 en ventaja. A partir de allí, el chileno apenas tuvo que mantener el ritmo de juego para quedarse con la victoria.
El tenista español Rafael Nadal, eliminado este miércoles del torneo Abierto de Australia por el chileno Fernando González, afirmó que no se encontraba en su mejor forma para el partido, y que espera ahora visitar un médico para recuperarse.
«Todo comenzó después del partido contra Andy Murray (en octavos de final). Al principio creía que apenas estaba muy cansado. Pero es más que eso, porque este miércoles mal podía caminar. Me duele un poco una pierna y especialmente esta parte», dijo el español, señalando la nalga izquierda.
«No estaba al 100%, es evidente. No podía correr como de hábito. Ahora pienso que necesito ir a ver un médico, porque espero recuperarme a tiempo para la Copa Davis», del 9 al 11 de febrero, dijo.
El chileno González, dijo Nadal, «jugó este miércoles en un nivel increíble y no sé si habría podido ganarle en condiciones normales. Pero lo único que puedo decir es que no he podido ponerlo suficientemente a prueba».