En estos días se trabaja y discute sobre una reforma tributaria que desea hacer el Gobierno de la Solidaridad. Se le hace oposición diciendo que afecta al Pueblo, y el Gobierno perjura que no será así, sino solo afectará a los productores de riquezas exacerbadas, porque eso es lo moral.
Los representantes de esas riquezas con algunas gentes producen en Campos Pagados su oposición a esa Ley de Reforma Tributaria y, en especial, a la Telefonía Móvil, diciendo «Que es el pueblo el que no quiere la tributación». La Democracia ciertamente es la libre determinación de los pueblos, por medio de la libertad de expresión; y no la de los sectores de poder económico que presentan «su democracia» en campos pagados. La verdadera democracia no se vende no se compra para intereses bastardos; y viene del pueblo y la defiende cuando es necesario hacerlo. Entonces ¿Cuál es la Democracia y cuál la moral de ambos? El quid de la cuestión son LOS CELULARES o telefonía móvil, que, que a decir verdad, sus llamadas generan ingresos de «alto y primer impacto», sobre los cuales ya nos habíamos preguntado: – ¿Cuánto generarán de ganancia a la SAT? ¡Y se despertó el monstruo, coletea, golpea, rasca el piso y se estremece! Todavía sucede tal como en los tiempos de los conquistadores que vinieron a cambiar espejitos con nuestros antepasados aborígenes por el oro a flor de tierra y de las entrañas de las Américas; que los nativos les entregaron a cambio de espejitos portátiles donde miraban «su imagen», pero a través de ellos los hicieron sus esclavos explotándolos, y sin pagar los debidos impuestos a sus riquezas lo que ahora el gobierno de la Solidaridad se propone conseguir moralmente como solución a la economía mundial que se atraviesa, y se haga lo justo en las naciones todavía esclavizadas por los grupos de poder económico dominantes que las mantiene en el nivel de subdesarrollo. ¿Se llegará por fin algún día a ser verdaderamente librados de los explotadores y no engañados, fascinados, sugestionados, y todavía dominados con los espejitos de hoy en la mano como antaño? ¿Honrará el Gobierno de La Solidaridad su propósito y palabra de impedir que se cargue el nuevo impuesto de quince centavos por llamada a los usuarios de la Telefonía Móvil? ¿Lo respaldarán los otros dos Poderes del Estado el Legislativo y Judicial, tanto como el tercer poder de las municipalidades, y el ahora cuarto poder de: La Prensa intelectual? Todos en representación de la Democracia y del pueblo de hoy, y como la avanzada de los que en el futuro estén en esos mismos niveles de ejercicio democrático. Que lo moral sea moral, y no la «nueva moral corrupta», incluso la oposición en el Congreso que ya por terquedad sistemática ha cansado; lástima el dinero del pueblo que consumen y sus posturas retardatorias que no son precisamente de un juego de oposición política, sino solo de interés partidista y machacante. Debería de ejercerse el derecho de desaforo por impedir la subsistencia del pueblo y el desarrollo del País. Acaso no se dice «Y sino, el pueblo se los demandará». La Alianza Evangélica de Guatemala el respecto de la Reforma Tributaria dijo al Congreso Nacional de la República: -El ser humano es el que está en juego, y la verdad es la que nos interesa. Por ello estamos en contra de la profusa y muy turbia politización que se pretende hacer de los derechos fundamentales defendidos.
Posible y desafortunadamente por razones financieras, la AEG no hizo públicas las bases y argumentos que en su opinión presentó al Honorable Congreso, por esa razón y en el uso del derecho de acceso a la información, le pedimos que las haga públicas puesto que no todo el pueblo es de Internet, como si fueran las tortillas de maíz.