Las tropas etíopes comenzaron a retirarse de Mogadiscio hoy, casi cuatro semanas después de su entrada a la capital somalí para ayudar al gobierno de transición a expulsar a los combatientes de los tribunales islámicos.
Una breve ceremonia oficial, organizada en el ex cuartel general de la fuerza aérea somalí, en el sur de Mogadiscio, marcó la partida de un contingente de unos 200 soldados etíopes.
«El heroico ejército etíope apoyó al gobierno de transición (somalí) para llevar al país a la normalidad luego de 16 años de violencia (…) Agradezco al pueblo y al gobierno de Etiopía en nombre de mi gobierno», declaró a la AFP el viceprimer ministro de Somalia, Hussein Mohammed Aidid.
«La retirada de las tropas etíopes muestra que no tenían ninguna intención política y sólo se habían comprometido con la estabilización» de Somalia, agregó.
Un alto oficial etíope que pidió el anonimato dijo a la AFP que «el objetivo es organizar la retirada de las tropas etíopes porque no somos fuerzas de ocupación».
«Siempre hemos dicho que las tropas etíopes abandonarían Somalia en cuanto las tropas somalíes fuesen capaces de asumir su seguridad. El momento llegó, dado que las fuerzas somalíes asumen eficazmente la seguridad de su país», estimó.
La policía somalí debía comenzar este martes a patrullar Mogadiscio por primera vez en años, pero ningún dispositivo en particular era visible en la ciudad a media jornada.
Después de la huida de los combatientes islamistas que controlaban Mogadiscio desde mediados de 2006, las tropas etíopes entraron el 28 de diciembre a la capital junto a fuerzas somalíes.
Por primera vez desde 1978, el presidente somalí Abdullahi Yusuf Ahmedé entró el 8 de enero en la capital, controlada por el ejército etíope.
Hasta entonces, el gobierno de transición tenía su sede en Baidoa (250 km al noroeste de Mogadiscio), primero a raíz de la hostilidad de los caudillos de guerra, y luego por el ascenso de los tribunales islámicos, expulsados en 12 días a fines de diciembre e inicios de enero por las tropas etíopes y somalíes.
Según el gobierno, las tropas somalíes y etíopes fueron blanco constante de ataques en Mogadiscio, donde aún permanecerían unos 3.000 islamistas.
Milicianos armados pululan por las calles de la capital desde el comienzo de la guerra civil en Somalia, hace 16 años.