Hezbolá incita huelga general


Protesta. Manifestación en las calles de Beirut. Trabajadores realizarán una huelga general para exigir la renuncia de Siniora.

La oposición libanesa llamó hoy a una huelga general el martes, después de que el jefe del partido radical Hezbolá, Hassan Nasralá, anunciara acciones para que caiga el gobierno de Fuad Siniora, apoyado por occidente.


Sin embargo, responsables y analistas libaneses afirmaron dudar de la eficacia de las acciones de la oposición, que acusa al gabinete de Siniora de ser responsable de la crisis polí­tica y financiera y reclama un gobierno de unión nacional, tras la dimisión de sus seis ministros en noviembre de 2006.

«Frente a la terquedad del poder (…) la oposición llama a su base popular a un incremento de sus protestas pací­ficas y democráticas y el conjunto de los libaneses a una huelga general el martes», según un comunicado.

El viernes por la noche, Nasralá, cuyo partido encabeza la oposición, que también agrupa a formaciones cristianas y prosirias, habló en una entrevista a la televisión de una escalada «eficaz y muy importante», sin precisarla, y llamó a los libaneses a participar en masa.

La conferencia general de los trabajadores de Lí­bano (CGTL), cercana a la oposición, también llamó a una huelga general el martes.

Esta huelga está prevista 48 horas antes de la conferencia internacional de ayuda económica a Lí­bano, que se celebra el jueves en Parí­s.

«El pueblo no acudirá a la huelga», repitió el ministro de Comunicación, Marwan Hamadé.

La conferencia, a la que asistirán unos 30 paí­ses e instituciones internacionales, debe ayudar a Lí­bano, cuya deuda pública alcanza unos 41.000 millones de dólares, es decir, el 180% del PIB, a levantar su economí­a, sobre todo después de la guerra entre Hezbolá e Israel, entre el 12 de julio y el 14 de agosto de 2006.

Aunque dice apoyar el principio de esta conferencia, la oposición rechaza el plan de reformas económicas que el gobierno presentará en Parí­s, que prevé privatizaciones y una subida del impuesto sobre el valor añadido.

Además de esta movilización –que comienza a perder fuerza, según varios observadores– la CGTL organizó esta semana una serie de manifestaciones antigubernamentales que no congregaron a mucha gente.

Nasralá, cuyo partido está apoyado por Siria e Irán, endureció las demandas de la oposición, poniendo la celebración de elecciones legislativas anticipadas como condición para el diálogo además de un gobierno de unión.

El jefe de Hezbolá se declaró abierto a una mediación árabe, sobre todo saudí­.

Campamento vací­o

Cincuenta dí­as después de que la oposición libanesa instalara un campamento gigante en el centro de Beirut, la mayorí­a de tiendas están vací­as y el resto alberga a un puñado de manifestantes que pasan el tiempo jugando a cartas o fumando narguile.

Hay que esperar hasta la puesta de sol detrás de la gran mezquita Mohamed al Amin para ver desfilar a grupos de mujeres con el velo negro, sus hijos ondeando banderas amarillas del partido chií­ta Hezbolá, y los hombres vestidos de naranja y verde, los colores de los dos partidos cristianos de la oposición.

Es entonces cuando los altavoces vociferan cánticos y discursos hostiles al gobierno del primer ministro, Fuad Siniora, a quien sus detractores reclaman su dimisión.